- Proyectil dañó el hígado, el pulmón y el diafragma; no se sabe por qué le dispararon
Mario Sánchez P. [email protected]
Ricardo Adolfo Zamora Rivas, de 14 años, salió de su casa en Villa Cuba (Managua) a eso de las siete de la noche del miércoles, y se dirigió a una pulpería vecina donde compró un refresco que comenzó a degustar sentado en una banca, hasta que un hombre se le acercó por la espalda, le disparó con una pistola, y se dio a la fuga.
Ricardo Adolfo fue llevado al Hospital “Roberto Calderón”, donde según el director, el doctor Adolfo Gaitán Sánchez, está estable, pero las heridas causadas por la bala fueron gravísimas, por lo que “esperamos que no haya complicaciones posteriores”.
El doctor Gaitán dijo que la bala penetró entre el costado derecho y la espalda del menor, le atravesó el hígado, el pulmón y el diafragma, y quedó pegada en el esternón, casi al salirle por el pecho. “La bala se siente si se toca con la yema del dedo”, aseguró.
El doctor Gaitán Sánchez explicó que no le sacaron el plomo durante la operación, porque por ahora eso no es una prioridad, sino salvarle la vida. “Sacarla será fácil y se realizará luego”, explicó.
IDENTIFICAN A SOSPECHOSO
La bala siguió una trayectoria muy rara dentro del cuerpo, ya que le penetró en el costado derecho, pero no siguió en línea recta, sino que se dirigió hacia arriba, hasta trabarse en el hueso esternón, como si el delincuente hubiera disparado agachado, especuló el doctor Gaitán.
Los motivos del atentado contra Zamora Rivas son desconocidos para la Policía Nacional. La madre, María del Carmen Rivas Pérez, dijo que su hijo fue baleado por Juan Alberto Salgado López, de 22 años, que está prófugo.
Ella sostiene que su hijo estaba tomándose el refresco cuando Salgado López se le acercó y le hizo el disparo, versión corroborada por Daniel Ezequiel Salgado López, testigo que ya hizo su declaración en la Policía de la División Cinco de Managua.