Nicas en Montreal

A más de ciento cincuenta años de la organización de la República, hemos vuelto a caer en la ingobernabilidad y Nicaragua vive de nuevo los años inmediatamente posteriores a 1821. A la trampa el Estado de Derecho que preconizaba Alemán antes de su elección, antes de abandonar la Presidencia se dotó de los instrumentos legales […]

A más de ciento cincuenta años de la organización de la República, hemos vuelto a caer en la ingobernabilidad y Nicaragua vive de nuevo los años inmediatamente posteriores a 1821.

A la trampa el Estado de Derecho que preconizaba Alemán antes de su elección, antes de abandonar la Presidencia se dotó de los instrumentos legales para continuar mandando desde la curul que ganó mediante pactos de espaldas al pueblo, y de esta manera continuar su antiobra, y dentro de su grupo de amigos escogió a los diputados que deberían de avalar sus decisiones.

De esta forma no tendría importancia quién fuera electo presidente en las elecciones de noviembre de 2001, porque él seguiría siendo el rey, y desde la Asamblea entorpecería la marcha del Poder Ejecutivo.

Es de notar que entre los medios de presión del país, sólo la Iglesia Católica a través de su jefe, monseñor Obando, ha pedido el perdón para los que han manejado la corrupción. Nosotros le preguntamos cuál es su posición respecto a los que mueren de hambre en el país.

Suponemos que ésos no importan, ¿verdad?, porque la estrella de esa gente es la de ser pobres. Esa parece ser la nueva versión del cristianismo según el nuevo evangelista de la Iglesia nueva de la Nicaragua nueva, el mismo hombre del Sermón de la Víbora. Quizás el Papa y monseñor Pereira y Castellón pensarían lo contrario.

Pedimos al presidente Enrique Bolaños que no ceda ante las acusaciones que se le hacen de que por odio busca terminar con la corrupción, si Alemán no sale implicado en nada, no vemos por qué habría de juzgarle. Pedimos al embajador de los Estados Unidos, Mr. Oliver Garza y a la Comunidad Europea, que ayuden al señor Bolaños en su tarea de erradicar la corrupción de Nicaragua, así como la repatriación del dinero robado que posiblemente produce intereses en los bancos suizos, panameños, de Estados Unidos y del Gran Cayman.

Comunidad Nicaragüense de Montreal
Con 24 firmas
  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí