Tatiana Rothschuh A. y Mercedes [email protected]
Monseñor Bernardo Hombach, Obispo de la Diócesis de Chontales y Río San Juan, ha sido uno de los más críticos de la aplicación de la justicia en Nicaragua, y específicamente en su territorio diocesano.
“La Iglesia quiere que se aplique la ley con justicia y que la justicia en Nicaragua no sea negociada”, es el punto de partida de quien en la región central del país se ha ganado la admiración y respeto de unos y otros.
Para el obispo Hombach, “en Nicaragua la justicia es uno de los puntos más vulnerables, en ese sentido es importantísimo que haya más severidad en la aplicación de la justicia, para ello es necesario más preparación técnica y profesional, pero sobre todo, de principios éticos, morales, entre quienes aplican la justicia”.
Monseñor dice recibir las inquietudes de sus fieles, algunos pidiendo castigo y otros mediando por la libertad de reos. Ha conocido de abusos de jueces que, en su momento, ha trasladado a las instancias correspondientes. A su juicio, ha sido escuchado por los magistrados del Tribunal de Apelaciones y de la Corte Suprema de Justicia, y hasta se han producido cambios por la buena andanza de la justicia en la región.
Hombach manifestó que conocía algunos casos de reos puestos en libertad por el juez suplente de Distrito del Crimen, Luis Adolfo Jarquín, quien ha creado descontento. Afirmó que esa preocupación también la ha elevado, refiriendo casos concretos a los magistrados de la Región y a quien atiende la circunscripción de la Región central del país, el magistrado Carlos Guerra.
“La mayoría de los jueces no son corruptos, pero hay unos tantos que arruinan el trabajo de otros que con dedicación y entrega buscan cómo aplicar la justicia como manda la ley”, sostiene el obispo.
UNA SERIE DE JUECES NO ESTÁN BIEN PREPARADOS
Hombach tiene la percepción de que “una serie de jueces no están bien preparados profesionalmente, y por otra parte a los pueblos llegan jóvenes recién egresados de las universidades”, quienes a su parecer, deberían llegar a los Juzgados con algún nivel de experiencia.
Señaló como uno de los casos que ha causado preocupación, la captura de la banda de José Tomás Rocha. “La Policía capturó a tres, y con todas las pruebas Rocha fue puesto en libertad; la gente de Santo Domingo me buscó porque después aparecen otras bandas y la gente sencilla es la que sufre”, afirma Hombach, al explicar que después de los reclamos, el juez Jarquín giró orden de captura, pero el “pájaro” ya había alzado vuelo.
“Yo he expresado mi preocupación en varias oportunidades al doctor Carlos Guerra, y tengo la impresión de que me ha escuchado y ha buscado los medios para subsanar la situación”, concluyó Hombach.