Dedicado a: J.I.C.
¿Quién tuvo la culpa?
no sé, y ni me importa ya.
Me volví de hielo
pues tú has dudado
y a mi testigo no has mirado,
me has herido demasiado.
Contigo mi amor
se acabó el amor
que nos unía a los dos
y entre nosotros sólo queda un adiós.
Y yo le grité al mundo
que te amé y te amo
y de este amor
mi testigo es DIOS.
No supliqué
más, mas no te busqué
te debía una explicación
mas no una humillación.
Querido mío perdona
si te he ofendido al escribirte
pues cuando todo era más bonito
me sentí morir en el infinito.
Pues de mí dudaste
y con eso todo lo bonito enterraste
que locura te dañó la razón
y destruyó mi corazón.
Sólo puedo decirte
te amé y te amo
y mi testigo será
siempre por siempre DIOS.