Judith Palacios Pineda
Hace 74 años nació en un pequeño pueblito de Guatemala llamado Retauleo, mi madre, pero por cosas del destino, al morir su padre, el Dr. Casimiro Pineda, y teniendo siete años de edad, su madre, Elena, acompañada de sus hijos: Enrique y Aurora, decide venir a Jinotega, mi ciudad natal a conocer a la familia de su esposo.
Y es así como la pequeña Amanda inicia su vida en la Ciudad de Las Brumas, entre el amor de su madre y hermanos y resto de su familia paterna.
Hasta que a los 20 años, un día tocó a su corazón el amor de mi padre, Guillermo y construye con él una ejemplar familia, procreando 10 hijos, de la cual me siento orgullosa pertenecer.
Hoy quiero felicitar a mi madre santa, con alma pura y cristalina, auténtica cristiana, protectora de la clase humilde, respetuosa de sus semejantes.
Respetada y querida por todos los que la conocemos, madre: amorosa, comprensiva, tolerante, protectora, benevolente.
Le pido al Creador que me la preserve por muchos años más, para felicidad de los que te amamos.
Felicidades madre santa.
Tu hija que te adora