Andrés Mendoza Bravo.
En el presente año la escuela judicial está ofertando diferentes cursos básicos relacionados al nuevo código procesal penal, el que entrará en vigencia el próximo diecinueve de diciembre del presente año, desplazando el actual código de instrucción criminal conocido por el mundo del derecho como In.
Claro que es loable el sólo hecho que la escuela judicial se proyecte más allá de los funcionarios judiciales o sea que hoy esté compartiendo con abogados y estudiantes de derecho los nuevos cambios que está impulsando la Corte Suprema de Justicia y las nuevas leyes que están siendo aprobadas por el Legislativo.
Sin embargo durante el desarrollo del primer seminario los participantes nos preguntamos por qué la escuela judicial no prepara seminarios o talleres sobre la ética de los abogados, los que a la vez se consideren al momento de pretender ingresar a la carrera judicial, como requisito para ser nombrado propietario o suplente en cualquier judicatura (local o de distrito).
De igual manera se le recomienda a la honorable Corte Suprema de Justicia la participación en los seminarios y talleres a los secretarios, alguaciles y demás funcionarios que pocas oportunidades tienen para estar acorde a las nuevas disposiciones, nuevos códigos y demás normas del Poder Judicial, pese a que son las personas que según las mismas leyes están en contacto directo con los ciudadanos.
Espero que de igual manera la Corte Suprema de Justicia tome en cuenta que estos talleres o seminarios que hoy se implementan en Managua sean implementados al menos en las sedes de los Tribunales de Apelaciones con las mismas características profesionales, lo que vendría a fortalecer los necesarios cambios que se están desarrollando en el Poder Judicial.