Anakarla Cantarero Malespin*
Hablar de los motivadores es hablar de la esencia del ser humano. La motivación tiene muchas dimensiones, especialmente cuando hablamos de un elemento que ha mostrado en la práctica ser un gran motivador: la capacitación. Según los expertos, cuando una persona recibe capacitación, está recibiendo no un salario económico sino un salario espiritual. ¿Por qué? Porque cuando recibe capacitación esto se traduce en el colaborador como: “¡Yo te intereso y tú estás invirtiendo en mi talento!”.
Esto a la gente la hace sentir importante y sabe que a través de la capacitación está logrando aumentar su talento, lo que invariablemente va a tener como consecuencia un ascenso.
Usualmente la gran mayoría de las empresas paga un salario económico a través del cual pueden obtener mano de obra calificada, personas verdaderamente capaces para realizar una tarea. Sin embargo, las empresas de excelencia se distinguen en el entorno internacional porque además de dar un salario económico dan un salario espiritual, capacitación, y no hablamos únicamente de la de índole técnica sino también de capacitación en aspectos humanos y sociales.
Todas las personas, cuando recibimos nuestro salario, ya sea cada 15 días, cada semana o cada mes, llegamos a la casa, repartimos ese dinero, lo distribuimos entre colegiaturas, el gasto, la renta, etcétera, y estamos compartiendo el fruto de nuestro trabajo. Cuando a un trabajador se le da formación humana, ecológica, sobre la calidad del ser humano, también llega a su hogar y la comparte con su pareja, sus vecinos y es a partir de ese momento que ese ser humano empieza a ser mejor; ha recibido más allá de un salario económico. Imagine el caso de una persona que llega a su hogar; y en un momento determinado su esposa decide abandonarlo porque hay otro señor que le está ofreciendo una mayor cantidad de dinero; por supuesto que entre ellos no había valores espirituales, solamente estaban unidos por valores meramente económicos.
Para poder conquistar corazones, para conquistar ese orgullo de pertenencia y ponerle ese espíritu de obra al trabajo, una empresa requiere no solamente de mano de obra calificada, sino también de ese espíritu para hacer las cosas con cuidado, con calidad y con diligencia.
Definitivamente se tiene que conquistar a través de otro tipo de estímulos y la capacitación viene a ser uno de los elementos más importantes para conquistar el espíritu de los seres humanos. Invierta usted en la capacitación de su gente y recuerde que la ignorancia es definitivamente un elemento que perjudica a la organización en todas sus dimensiones. La educación es cara, pero la ignorancia lo es más.
*Directora General Instituto de la Excelencia de Nicaragua.