- Isaías Duarte acusó a algunos candidatos a legisladores de recibir dinero de narcotraficantes
AP
COLOMBIA.- Días antes de las elecciones legislativas de Colombia, el asesinado arzobispo Isaías Duarte acusó a algunos candidatos de haber recibido dinero de narcotraficantes para financiar sus campañas.
Aún cuando el arzobispo de Cali, de 63 años de edad, no dio nombres, las autoridades creen que la información acerca de los “narcos” fue lo suficientemente explosiva como para poner su vida en peligro.
El sábado, esos temores se hicieron realidad cuando Duarte fue asesinado a las puertas de la iglesia del Buen Pastor. Los dos asesinos huyeron. Ningún grupo se atribuyó la responsabilidad.
El Fiscal General Luis Camilo Osorio declaró a la AP que la investigación se está centrando en las acusaciones que formuló el prelado.
“Las primeras hipótesis apuntan a dineros calientes del narcotráfico, y su relación con subversión”, dijo el fiscal el domingo en una entrevista telefónica.
El presidente Andrés Pastrana visitó la catedral de Cali, luego de un consejo de seguridad con militares y asesores de seguridad.
La policía entregó retratos hablados de los asesinos, dos hombres jóvenes y ofreció una recompensa de 434,000 dólares, 1,000 millones de pesos, a quien suministre datos que lleven a la captura de los asesinos.
La religiosa Gloria Ocampo describió a Duarte como un abanderado de los derechos de los pobres, y un constructor de docenas de escuelas en los barrios más desprotegidos de Cali en los siete años que fue arzobispo de Cali.
El papa Juan Pablo II, quien nombró a Duarte como arzobispo en 1995, dijo el domingo que el clérigo había “pagado el precio más alto” por defender la vida humana y oponerse a la violencia, y pidió a los colombianos continuar la búsqueda de la reconciliación a través del diálogo.
El conflicto armado se ha intensificado desde que colapsaron los diálogos de paz con el principal grupo rebelde, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia el mes pasado.
Duarte es el más alto jerarca católico asesinado en el conflicto colombiano de 40 años. El magnicidio recuerda el asesinato del obispo de El Salvador, Oscar Arnulfo Romero, en 1980.
Otros líderes católicos han sido asesinados en América Latina. Entre ellos figura el obispo de Guatemala, Juan José Gerardo, quien fue asesinado en 1998, después de entregar un informe sobre abusos a los derechos humanos por parte de los militares.
En México el cardenal Juan Jesús Posadas fue asesinado por narcotraficantes en Guadalajara en 1993.
Colombia vive una guerra interna hace 38 años, que ha escalado en el último lustro con el fortalecimiento de las guerrillas de las FARC y el ELN y el surgimiento de los grupos paramilitares que responden a las Autodefensas Unidas de Colombia.