- El último, Estelí, está a apenas dos juegos del segundo lugar
Tito Rondón [email protected]
Si el verdadero drama del Béisbol de Primera División es la lucha por clasificar en esta segunda vuelta de los dos coleros de la primera, Estelí y San Fernando, tampoco hay que descuidar al Granada, con su pitcheo en harapos.
Por supuesto, la afición de Managua está gozando con el primer lugar y la racha de buenos juegos del Bóer, y con la llegada del Chinandega tendrá un buen plato hoy a las seis.
El zurdo Oscar Torres (5-3, 3.02) intentará empatar a Diego Sandino como el pítcher más ganador de la Tribu, mientras Nemesio Porras tratará de salir de su mala racha de bateo aprovechando el descanso de ayer.
Por el Chinandega el posible abridor es Luis Luna (2-3, 3.76); el novato está mejorando. Además Heriberto Vivas (5-2, 1.16), el “caballito de batalla” que usó Argelio Córdova en los tres juegos del fin de semana debe descansar o relevar un poco nada más. La buena noticia para los occidentales es que su hombre grande, Próspero González, está enrachado.
El partido más dramático con vistas a semifinales debe ser el del Estelí en Granada, a las seis de la tarde. Jefferson López (1-1, 3.60) es el posible abridor de los norteños, mientras que por el Granada es difícil adivinar quién pueda ser.
Por los Tiburones ya se adaptó Ramón Padilla a dos cosas: el estadio de Granada, favorable a bateadores de poder derechos, y a la responsabilidad ante la fanaticada de ser el hombre fuerte del line up.
Finalmente, el León visita Masaya también a las seis para enfrentar al San Fernando; suponemos que Enrique Salgado (1-5, 3.92) puede abrir por las “Fieras” ya que Adalid lo tuvo “guardadito” todo el fin de semana y no enfrentó al Bóer.
Algo divertido de ver jugar al San Fernando es ver batear a Justo Rivas cuando un lanzador cree que ya le tiró suficientes curvas y que ya lo puede sorprender con una recta.
Noel Areas ya anunció al veloz Omar Varela (4-3, 3.13), vencedor de los Atléticos de Oakland, para abrir por los Leones, todavía emocionados por el casi imposible jonrón con bases llenas, en León, del novato Esteban Ramírez.