Danilo J. Saborío Barreto
Nicaragua en la actualidad se rebosa con las esperanzas de lograr establecer instituciones libres de corrupción y de intereses partidarios. Con las recientes intervenciones por parte del gobierno del presidente Bolaños en contra de la corrupción desmesurada que nos ha agobiado por varios siglos, por primera vez en su historia Nicaragua pretende procesar públicamente a criminales organizados que usando su posición dentro del gobierno han abusado de esa confianza pública para desfalcar las arcas del estado.
Durante los últimos gobiernos se han evidenciado prácticas de este género, sin embargo ninguno de estos ex administradores públicos tomó acción alguna en contra de los consumadores de acto ilícitos en perjuicio de la sociedad. Ya sea por ignorancia o por asociación, esta carcoma galopante ha destruido las esperanzas económicas de convertir a Nicaragua en una nación desarrollada y productiva.
Por esto todos los nicaragüenses sin distingos políticos elogiamos estos primeros esfuerzos a favor del establecimiento de instituciones firmes y leales a los intereses del pueblo. Las que constituyen un claro inconveniente a las actitudes de individuos oportunistas, quienes han abusado de sus posiciones de poder para enriquecerse ilícitamente, lucrándose así del pobre pueblo que ha estado desposeído de medios legales que le permitan practicar justicia a estos desmesurados abusos por ciertos políticos desleales e ingratos.
Felicitaciones al señor presidente Bolaños, al subprocurador Fiallos, a los medios de información y a todos esos hombres que hoy luchan frontalmente por liberar a nuestra Patria de ese flagelo llamado corrupción tan siniestro para la humanidad.