Donaldo Díaz
En la realidad macroeconómica, de la suma de tres factores económicos, se crea la riqueza o PIB de un país. (Trabajo+Tierra+Capital = Riqueza).
De este gran fondo de riqueza creado, cada factor económico obtiene su recompensa por haberse empleado en la obtención de la misma. Estas recompensas son: renta, salario e interés.
Para crear riqueza el trabajo y el capital tienen que ser ejercidos sobre el factor económico tierra. Este último cobra en forma de renta o valor de la tierra, una proporción mayor de la riqueza producida.
Siendo ésta la causa porque los salarios y el interés del capital tienden al nivel mínimo de la subsistencia, medido en el país por la canasta básica.
Desgravando toda la actividad de producción y comercio, el trabajo y el capital recibirían sus completas recompensas. Y los salarios e interés del capital se verían prosperados. Dando un nuevo poder al trabajo ya que es una verdad evidente que el trabajo produce más donde son mayores los salarios.
Y al aplicar un impuesto único para fines públicos de la sociedad, al valor o renta de la tierra o sea a la facultad que tiene este factor de absorber todo avance en el poder productivo, se abrirían nuevas oportunidades naturales tanto al trabajo y al capital en la obtención de más y mejor riqueza.