- Un tiroteo en plena calle en
Tel Aviv y un ataque suicida
en Jerusalén fueron la gota que derramó el vaso
AP
JERUSALEN.- La muerte de una adolescente israelí a manos de un pistolero palestino en Tel Aviv, y el ataque con explosivos de un suicida junto a un autobús en Jerusalén socavaron ayer la misión del enviado estadounidense Anthony Zinni.
Israel reaccionó indignado ante el tiroteo en las afueras de Tel Aviv, en Kfar Saba. La policía abatió de inmediato al atacante.
Zinni se reunía con el presidente de Israel Moshe Katsav cuando se supieron los hechos.
Poco después, el atacante suicida detonó explosivos cerca de un autobús en Jerusalén. Murió y provocó lesiones a varios pasajeros, dijeron las autoridades.
Zinni emitió un comunicado explicando que era imperativo que la Autoridad Palestina tomara responsabilidad y actuara contra el terrorismo. Según Zinni, “ésta es la hora de un cese al fuego”.
Por otra parte, el asesor del primer ministro israelí explicó que “Israel ha ofrecido una tregua, ha replegado a sus fuerzas de buena fe, y ésta parece ser la respuesta que recibe”.
El tiroteo fue perpetrado por Amar Shakhshear, de 25 años, un activista del movimiento Fatah encabezado por Arafat, dijeron fuentes de esa organización en Cisjordania.
Sin embargo, las fuentes explicaron que Shakhshear actuó por su propia cuenta, y que no estaba autorizado a perpetrar el ataque, en el que también resultaron heridas seis personas.
ISRAEL PUDO HABER RETIRADO TROPAS
Zinni está tratando de acercar a las partes para lograr una tregua en uno de los ciclos más sangrientos de los combates de 18 meses entre israelíes y palestinos. Más de 190 palestinos y 60 israelíes han muerto desde principios de marzo.
Antes de los ataques de ayer, Israel dijo que estaba dispuesto a cumplir con una demanda clave de los palestinos y retirar sus tropas de las áreas que están bajo control palestino.
Bajo presión de Estados Unidos las fuerzas israelíes se replegaron el viernes de tres ciudades cisjordanas. Sin embargo, permanecieron en Belén, Beit Yala y en ciudades cisjordanas adyacentes al sur de Jerusalén.
Ayer tanques israelíes y vehículos armados avanzaron brevemente hacia el centro de Belén, llegando a unos 200 metros de la Iglesia de la Natividad, construida en el sitio donde los cristianos creen que nació Jesús. Sin embargo, las fuerzas se retrajeron más tarde hasta sus posiciones originales en los límites de la ciudad.
Un miliciano palestino murió en los enfrentamientos, dijeron funcionarios de seguridad palestinos.
Zinni, cuyas dos misiones anteriores para lograr una tregua fallaron en medio de persistentes incidentes violentos, se reunió con el líder palestino Yaser Arafat.
Después de la reunión de Zinni con Sharon, la noche del sábado, la oficina del primer ministro israelí emitió un comunicado en que anunciaba que la reunión programada para ayer entre israelíes y palestinos, la cual tenía el fin de establecer una fecha para declarar una tregua, se posponía con la esperanza de que pudiera volverse a fijar en pocos días.
IMPASE EN NEGOCIACIONES
Israel había anunciado la reunión pero se retractó después que Estados Unidos y los palestinos dijeron que la reunión era prematura. Mohammed Dahlan, jefe de seguridad palestino en Gaza, dijo a la televisión israelí que los palestinos no se reunirían con los israelíes hasta que se retiraran de todas las zonas palestinas y aceptaran discutir asuntos políticos, no sólo una tregua.