Tom Raum (AP)
MANAMA, BAHREIN.- El príncipe heredero de Arabia Saudí, Abdalá, aceptó la invitación del vicepresidente estadounidense, Dick Cheney, para que visite pronto al presidente George W. Bush en su hacienda en Texas, informó una agencia de noticias saudí.
Cheney, quien continúa su gira por el Oriente Medio, dijo que Estados Unidos considera como una oferta esperanzadora la iniciativa de paz planteada por Abdalá para poner fin a la violencia entre israelíes y palestinos. El vicepresidente viajó a Bahrein luego de sus encuentros de alto nivel en Arabia Saudí y luego se detuvo en Katar.
Se reunió con el rey de Bahrein, jeque Hamad bin Isa Al Jalifa, y visitó también los cuarteles de la 5ta. Flota de la Armada Estadounidense en este país.
Bahrein fue la séptima escala en el viaje de Cheney por 11 países de Oriente Medio.
En una conferencia de prensa, Cheney calificó de mera conjetura las versiones sobre una controversia por los planes estadounidenses de adoptar una postura más severa contra Irak.
Dijo también que Bush no ha tomado una decisión sobre qué hacer con respecto a los iraquíes y su líder Saddam Hussein.
Explicó que la pregunta relevante es por qué Saddam Hussein no está acatando las resoluciones de la ONU y sigue rehusándose a recibir a los inspectores internacionales de armamento.
Durante la reunión del sábado con Abdalá en Yida, Arabia Saudí, el príncipe planteó al vicepresidente que su país mantiene su oposición hacia un eventual ataque sobre Irak y no permitiría que Estados Unidos utilice bases saudíes para esa operación, según algunos reportes. El vicepresidente insistió en que su encuentro con el príncipe saudí fue “muy cálido y amistoso”.
El vicepresidente viajó anoche a Katar y hoy hablará ante tropas norteamericanas en Kuwait. Luego seguirá su camino hacia Israel donde se reunirá con el primer ministro, Ariel Sharon, y el mediador estadounidense en el Medio Oriente, Anthony Zinni.