Legado del corazón

Ernesto Rivas era un buen periodista, un amigo sencillo, alegre y probo partió al arcano, extrañaremos sus reflexiones llenas de la sabiduría que va dejando el largo caminar de la vida. En enero, celebrando el triunfo de don Enrique disfrutamos de su optimismo y sus suaves razonamientos con esa su picara sonrisa y chispeante mirada. […]

Ernesto Rivas era un buen periodista, un amigo sencillo, alegre y probo partió al arcano, extrañaremos sus reflexiones llenas de la sabiduría que va dejando el largo caminar de la vida.

En enero, celebrando el triunfo de don Enrique disfrutamos de su optimismo y sus suaves razonamientos con esa su picara sonrisa y chispeante mirada.

En su último escrito (“En honor a la verdad, esto es lo que somos”)publicado en LA PRENSA el 12 de marzo, nos insta a “solventar los males que nos han aquejado por que vivimos ensimismados en el odio y la venganza”.

Nos incita a “abrirle las puertas a la luz y no permanecer en las tinieblas”.

Ojalá que este último legado de su corazón se haga realidad para que esta Nicaragua a la que tanto amó se transforme en un país mejor.

Nuestro sentido pésame a la comunidad de Miami, a doña Coco e hijos con una plegaria que por su alma elevamos al cielo.

Cecilia Reyes de Sánchez
[email protected]

  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí