Tito Rondón [email protected]
Lo que recuerdo de este partido es que fue el causante de que Nicaragua fuera tomada en serio por los fanáticos. Nos codeábamos con los mejores y les estábamos ganando. Puerto Rico, y antes República Dominicana, habían caído ante nuestros muchachos.
Qué clase de batalla fue ese juego. Recuerdo una tensión terrible, de principio a fin… ¡el partido terminó con los boricuas bateando con bases llenas y tres y dos la cuenta en el bateador!
Fue el lunes 21 de noviembre; en el primer juego en Managua, Panamá había vencido a El Salvador 3-0; en León, Estados Unidos estaba destrozando a Giulio Glorioso y a Italia 11-1 con cuatro imparables del futuro Grandes Ligas Tom McMillan y tres impulsadas de Jeff Malinoff; y en Masaya, Cuba se llevaba un pequeño susto ante Brasil antes de que un relevo de ocho entradas y dos tercios de Antonio “Boricua” Jiménez y jonrones de Armando Capiró y Lázaro Pérez le dieran un triunfo de 13-3.
Puerto Rico empezó ganando ante Denis Martínez (en ese tiempo era con una ene) por sencillos de Johnny Martínez y José Garay; un tiro excelente de Ernesto López le llegó un poco comprometido a Vicente López, y los boricuas tomaron ventaja de 1-0.
En la apertura del segundo Nicaragua empató cuando Calixto Vargas continuó con su endiablado bateo y se embasó tres veces (con un doble); finalmente anotó por wild pitch de Luis Torres, quien no permitiría más anotaciones en los nueve episodios que trabajó.
Denis se creció y no volvió a permitir carreras tampoco, ayudado por relevos de Antonio Herradora, Sergio Lacayo y Tony Chévez, hasta que este último tuvo problemas en el cierre del undécimo.
En el noveno, Germán Jiménez había bateado de emergente por Calín Rosales, y Julio Cuarezma había entrado a jugar el jardín derecho. En la apertura del undécimo Cuarezmita dio un batazo larguísimo, a lo profundo del center, y la pelota cayó atrás del estelar Luis “Peggy” Mercado; en atrevido corring Cuaresma se apuntó triple y anotó por error, aunque la carrera se limpió por un hit posterior.
Chévez sacó dos outs en el cierre, pero regalando dos bases por bolas y un hit. Relevó Ángel Dávila. El manager Roberto Clemente de Puerto Rico mandó de emergente a Carlos Ramos por Alcides Curet.
Con 20.000 personas comiéndose las uñas, Dávila llevó a Ramos a la cuenta de tres y dos. Bases llenas, dos outs, 2 a 1 ganaba Nicaragua. Nadie respiró. El lanzamiento… y salió un batazo entre short y tercera. Pero ahí estaba César Jarquín para hacer la jugada y sacar el out.
La emoción fue increíble. Nicaragua y Estados Unidos llevaban 5-0 y Cuba 4-0. Podíamos soñar.
En Chinandega el gran Juan Martínez de Costa Rica blanqueó a Canadá 3-0; y en Granada, República Dominicana dejó tendida 3-2 a Guatemala en el cierre del décimo.