Impulsivo, temático, perfeccionista y tajante en algunas decisiones. Así es el líder del Consejo Estudiantil de la Universidad Centroamericana (CEUCA), Yasser Enrique Martínez Montoya, de 21 años de edad.
Martínez ha estado al frente de las luchas estudiantiles universitarias a favor del seis por ciento durante dos años, período que inició el 28 de noviembre del 2000.
Los pasillos del Colegio Pedagógico La Salle fueron testigo de su infancia y adolescencia, y a la vez de sus primeros aportes de participación a nivel estudiantil.
“Fui vicepresidente del Colegio en 1996 y en 1997 pasé a ser secretario de deporte”, cuenta. Martínez cree que esta habilidad de muchacho participativo se debe a la educación de su familia, ya que su padre fue dirigente estudiantil en décadas pasadas.
¿Cuáles fueron los motivos por los que te involucraste en el CEUCA?
“A mí me motivó la cuestión del seis por ciento porque estaba en contra del sistema gubernamental, ésa fue mi primera iniciativa. La segunda fue como se avasallaba, en cierta medida, por parte de la institución, a los estudiantes teniendo derecho a muchísimas cosas, como acceso a información y mantener cierta gratuidad en ciertas cosas”.
¿En qué se avasallaba a los estudiantes?
“Me dolió una vez que estaba saliendo de un examen y me topé con un muchacho. Él me cuenta que no había almorzado, que su mamá acababa de morir de cáncer, además de eso que su papá no está trabajando, y que no puede gastar porque debe en la universidad. Me cuenta que ha metido cartas a la universidad para que le condonen la deuda y que nunca le daban respuesta. Eso me llenó de escalofríos”.
¿Qué aprendiste en este período?
“Aprendí machísimo. Estudiaba más estando en el movimiento estudiantil, es decir documentos, formas de administración, capacitaciones de liderazgo, de oratoria, entonces aprendí a nivel intelectual y humano. En lo personal eso era un logro. Otro son los círculos de amistad que se han integrado con muchos compañeros de las direcciones”.
¿Logros que obtuvieron para el CEUCA?
“Creo que el movimiento estudiantil se levantó del retardo, se logró que levantara la voz y que reivindicara sus derechos. No lo hacía lamentablemente, y no es que critique las dirigencias anteriores, creo que todas hicieron su labor, pero el mismo sistema e individualismo no hacía que el CEUCA surgiera. Creo que ahí aporté mi granito”.
¿Los sinsabores que te deja este período?
“Me entregué de lleno, así como muchos compañeros y eso me dificultó mi vida personal. Perdí muchos momentos bonitos con mi hija y con mi familia. Realmente hubiera depositado mi energía con mi hija y mi familia de manera equilibrada. Ahora ya lo aprendí. Entregaba un 85 ó 90 por ciento de mi tiempo al movimiento. Bajé mi promedio de clases porque entraba menos. La dirigencia es algo muy difícil porque tendés a adquirir muchos anticuerpos”.
¿Alguna vez saliste lesionado de las huelgas?
“Lo que pasa es que no lo miraría como huelga, sino como derecho de los estudiantes, el cual encabecé, huelga suena despectivo. En alguna medida fui afectado, atacaron mi integridad, me amenazaban con llamadas diciendo que si no me salía de la lucha iban a afectar mis estudios. En 1999 en la cuestión del Banco Central la policía me agarró y me partieron la ceja, me quebraron el dedo. Hubo detención, pero fue corta”.
Cambiando de tema ¿estás a favor o en contra del aborto?
“Creo que sí estoy en contra en alguna circunstancia. Como estudio derecho eso me influye bastante en mi carrera. Hay circunstancias específicas donde no podés entrar a definir. Creo que no te podría dar una definición clara si estoy o no estoy a favor, porque no he vivido esas etapas. Creo que esa pregunta se tiene que hacer a la persona que puede vivir o que está viviendo esa etapa, la verdad no te podría contestar eso”.
¿Qué podés decir de la homosexualidad?
“No lo veo como tabú, ni de manera discriminatoria”.
¿Personalidad, ejemplo para tu vida?
“Mis padres y mi familia. A nivel de liderazgo Sandino, Fidel Castro, El Che, Carlos Fonseca. Admiro todo aquel joven que tiene deseos de superarse, aquel joven que critica, aquél que lucha y es solidario. Admiro a la madre joven que cada vez se hace más mujer”.
¿Tus pasatiempos?
“Soy amante de la lectura. Leo mucho de política, de cuestiones sociales y de mi carrera. Además de leer, escucho música”.
¿A qué edad te casaste y qué edad tiene tu hija?
“Me casé a la edad de 18 años, voy a cumplir cuatro años de casado y mi hija va a cumplir 3 años. Mi esposa es joven también, ella tiene 22 años, es un año mayor que yo”.
¿Tenés trabajo aparte de tu labor en el movimiento?
“Trabajo dando capacitación a grupos de estudiantes extranjeros, una especie de tutor y trabajo con mi mamá en una tienda”.
¿Tomás licor, fumás?
“No tomo. Pero me fumo casi un paquete diario. Soy poco para el escándalo, me gusta más lo relajado, sólo en las huelgas estudiantiles o en esas cosas de lucha. Salgo a lugares tranquilos donde podés platicar”.