Debes crecer personalmente

Estimada Psicóloga:Soy una mujer de 27 años, tengo dos hijos de un hombre con el que hasta hace menos de dos años estuve casada. Tenía un matrimonio estable hasta el día que conocí a un señor de 40 años, del que no sé si me enamoró o sólo acepté la relación, porque él es mayor […]

Estimada Psicóloga:
Soy una mujer de 27 años, tengo dos hijos de un hombre con el que hasta hace menos de dos años estuve casada. Tenía un matrimonio estable hasta el día que conocí a un señor de 40 años, del que no sé si me enamoró o sólo acepté la relación, porque él es mayor y me sentí protegida y amada por él. Este señor es casado y tiene 3 hijos, él siempre está con su esposa.

Cuando iniciamos esta relación pensé que se iba a separar de su esposa, porque mi marido al darse cuenta de nuestra relación me dejó, me seguí viendo con él. Al comienzo me ofreció hasta matrimonio y muchas cosas y yo le creí, me pidió un poco de tiempo para dejar a su esposa, pero al pasar el tiempo me he dado cuenta de que nunca ha pensando en divorciarse.

He hablado con él, me dice que necesita tiempo, pero ya tenemos año y medio y nunca buscó solución al problema. Él venía a mi casa todos los fines de semana, pero ahora lo hace cada 15 días.

Necesito me aconseje por que no sé qué hacer, pues me siento muy mal. Destruí mi hogar por su culpa y ahora se está alejando de mí. No estoy enamorada de él, le tengo mucho afecto y cariño y me gusta estar con él. Además es el único sustento que tengo porque mi ex no me ayuda en nada.

Respuesta:
La salud psíquica, desde el punto de vista de la terapia Gestalt, reside en actualizarse en un sistema de valores, adquirir sabiduría, poder, amor, desarrollar un sistema de autosoporte, ser responsable y auténtico; y, lo más importante, estableciendo un buen contacto consigo mismo y con el entorno. Esto se logra en la medida en que lo trabajo para conmigo para luego ser capaz de transformar lo de afuera.

Hago esta reflexión para que decidas si te dice algo sobre cómo está tu vida, qué tan clara la tenés. ¿Qué cosas estás haciendo que te hagan sentir y pensar que eso es tuyo?

En tu carta percibo que le estás pidiendo a gritos a otros que le den una orden, una estabilidad a tu vida, cuando eso a quien le corresponde es a vos misma. ¿Para qué te aferrás a algo que decís y sabes que no querés y que no te pertenece?

¿Cuándo va a ser el momento en que hagas un alto para reflexionar acerca de lo que hasta hoy has construido o dejaste de construir para vos misma?

Lo más importante no es analizar si el señor que mencionas se va a decidir a quedar o no con vos, porque las acciones hablan por sí mismas. Lo importante aquí es que te preguntes si te sentís bien con lo que sos y lo que tenés, porque nadie va a venir a decirte lo que tenés y debés hacer, si no has hecho una reflexión personal de transformación y cambio.

Una de las formas de ayudarnos, es creciendo personalmente. ¿Qué has hecho hasta hoy para lograrlo? Desconozco si estás estudiando, trabajando, utilizando tus energías y tu inteligencia en cosas que te hagan sentir útil, que ser mujer no es sólo cumplir el rol de madre y buscar desesperadamente un compañero. Ser mujer es mucho más que esto, es darte tiempo para conocer y conocerte, descubrir cosas y personas nuevas, participar activamente en alguna actividad, etc.

Porque entre más reflexiva es nuestra respuesta, más optativa es, y esto lo logra cada ser humano cuando trabaja desde seis elementos importantes: el conocer, expresar, comunicarse, optar, decidir y hacer. Éstos nos convierten en un ser capaz de empoderarnos y llegar a trascender.

Revisa cómo estás en cada una de ellas y cuando llegues a decidir, actúa sin miedo. Segura de que sos capaz.

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