- BID analiza relación entre economía y sociedad
EFE
Fortaleza/Brasil.-La fragilidad de las democracias en América Latina, mientras la pobreza crece y se repiten crisis económicas, acaparó ayer los debates previos a la 43 Asamblea anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
La cita congregó a los presidentes de Brasil, Ecuador y Perú y a 46 ministros de Economía y presidentes de bancos centrales en un debate sobre las relaciones entre economía y sociedad.
Refundar la democracia
El mandatario de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, envió un mensaje a los demás gobernantes latinoamericanos al pedirles refundar la democracia para hacerla más accesible a todos los ciudadanos, especialmente a los más pobres y desamparados.
Cardoso se incorporó a la Asamblea del BID, que se celebra en Fortaleza (Brasil), participando en un debate sobre el futuro de la democracia en el Continente en medio de las recurrentes crisis económicas.
“Hay un hecho nuevo que debe ser analizado y que pasa por el nuevo momento de libertades y por el sentimiento de participación”, dijo Cardoso, que sugirió realizar “toda una reformulación de los actores del proceso y de las instituciones” en las sociedades democráticas.
Por su parte, el presidente de Perú, Alejandro Toledo, advirtió de que “la democracia se vuelve irrelevante para alguien que no tiene trabajo o vive por debajo del límite de la pobreza”.
El desafío, según Toledo, es “manejar las políticas sociales con el mismo nivel de responsabilidad de las políticas económicas”, porque las enormes frustraciones sociales que persisten en Latinoamérica “pueden revivir el autoritarismo o hacer caer a los gobernantes en la tentación de un populismo facilista”.
Insistió en que las respuestas populistas a corto plazo son “irresponsables”, pero advirtió que “tampoco se le puede seguir pidiendo al pueblo que tenga paciencia por tiempo indefinido”.
Por su parte, Cardoso subrayó que “la libertad es una cuestión básica para permitir que haya ese proceso de formación de opinión pública”.
El presidente brasileño, que está en su último año de mandato, insistió en que “la universalización de acceso a los servicios de educación y salud, el apoyo a la juventud, a las mujeres o luchar contra la segregación racial, son la nueva agenda de la democracia”.
Asimismo, señaló que para realizar ese cambio hay que decir “no a la agenda tradicional de representación”, y que la elección de partidos se amplíe, se fortalezcan las instituciones y la capacidad de garantizar la igualdad.
“La discusión en el pasado era sobre más o menos Estado, sobre democracia y mercado, pero ahora la cuestión es un estado más competente, capaz de reformular las instituciones sociales y políticas, capaz de asegurar una cierta estabilidad en los países, controlar la inflación y lograr presupuesto fiscal equilibrado”, agregó.
El presidente de Ecuador, Gustavo Noboa, arremetió en contra de los políticos que después de haber sido corruptos intentan volver a esa actividad como si nada hubiera pasado.
Insistió en que será necesario asegurar a las nuevas generaciones el acceso a la red de Internet, pues de lo contrario, las naciones estarán formando “analfabetos digitales” y alimentando la pobreza del conocimiento con una brecha que vuelven a llenar.