Hamlet Danilo GarcíaEspecial para LA [email protected]
Sin lugar a dudas, la final del extraordinario torneo de ajedrez Linares 2002 “tendrá una final anticipada”. La victoria del joven Campeón Mundial Ruslan Ponomariov ante el español Paco Vallejo, y las expectativas ante el duelo hoy con Gari Kasparov, ha despertado un interés en la afición mundial ajedrecística sin precedentes.
Había la sospecha sobre el estado de animo de Vallejo, debido a la frustración de la jornada anterior, al omitir una línea que otorgaba un punto importante al español; sin embargo, Michael Adams se las arregló para evitar una derrota contundente.
Efectivamente, Ponomariov aprovechó la situación psíquica y física de su contrincante, resolviendo el duelo en 29 movimientos de una variante Paulsen de la Defensa Siciliana, que le permite compartir la punta con Kasparov.
El Campeón del Mundo, estaba claro de la importancia de la partida, ya que la victoria le permitía obtener el mismo puntaje que el Ogro de Bakú; para ambos, la partida tiene carácter definitorio, con miras a asegurar el primer lugar del evento.
Ha llegado la hora para Ponomariov, tiene la gran oportunidad de su vida de vencer a uno de sus detractores, quien posteriormente ha reconocido algunas cualidades del joven campeón.
Sin embargo, la herida esta abierta y sangra, una victoria de Ponomariov equivaldría a ganar de nuevo el Campeonato del Mundo, y en el caso de Kasparov, reconocer que ha menospreciado a su rival de 18 años, sin ninguna justificación.
Adams y Kasparov entablaron en 34 movimientos una Defensa Siciliana, variante Najdorf, empate que favorece al inglés Adams, que logra mantenerse a pesar de tres derrotas, a un punto del primer lugar.
Ivanchuk y Anand, sin pena ni gloria, una variante de la Catalana, que aseguró el medio punto para ambos en 23 movimientos; ambos, aparentemente, sosteniendo la posición en la clasificación y por supuesto esperando al acecho, cualquier accidente de los punteros.