- Ejemplo de ello es la subcomisionada Elsa María Moján Matus, segunda jefa de la Policía Nacional en Carazo
Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/ [email protected]
La segunda autoridad en la institución que más demanda tiene para la prevención del delito en Carazo es ocupada por una mujer: la subcomisionada Elsa María Moján Matus, con 22 años de experiencia en las filas de la Policía Nacional, institución que la vio crecer en todas sus facetas: mujer, madre y profesional.
La segunda jefa policial, muy posesionada de su papel de autoridad, nos cuenta sus raíces y destaca que fue maestra de primaria durante ocho años; graduada en la Normal de San Marcos, y de origen jinotepino.
Rodeada de fotografías familiares, adornos y peluches, muestra su sensibilidad y feminidad, aunque su sobrio traje militar la reviste de autoridad y respeto.
Su labor militar lleva dos décadas, y desde sus inicios maneja direcciones, en cuyas misiones dirigió fuerzas militares en el campo de la instrucción política, desde la estructura del Ministerio del Interior de la Cuarta Región, pero también desde otros mandos en donde la misión del deber era más poderosa que la misma vida.
DESTACADA ENTRE HOMBRES
Su liderazgo mezclado con el buen sentido de enseñar fue de la mano a lo largo de su vida profesional, y asegura que “nunca he dejado de ser maestra”, ya que desde sus filas ha formado y ha enseñado a las nuevas generaciones, sobre la ética y el papel de servicio que deben aplicar en su labor.
Moján es madre soltera de una médica y de un niño de 10 años. Asegura que como mujer se siente realizada, ya que formó a su hija sola y logró estudiar una licenciatura en Ciencias Sociales, un posgrado en Administración Policial y un curso de Observadora Policial de las Naciones Unidas en zonas de Conflicto, además, lleva tercer año de Derecho.
La vida militar la llevó hasta Puerto Cabezas y Río San Juan, en campos de batalla en donde puso en práctica su liderazgo y valentía entre un pelotón de 96 hombres, donde sólo ella era mujer.
Cinco años manejó la jefatura de Tránsito en Carazo, luego en Tránsito Nacional como Jefa de Licencias y tres años como Jefa Policial de Tipitapa. Desde hace un año fue nombrada la segunda jefa de Carazo, donde comparte el mando con el comisionado Manuel Roque, en una institución donde tiene 139 hombres subalternos.