- Esperan mejorar capacidad de prevención de delincuencia
Juan Rodríguez [email protected]
Un diagnóstico actualizado sobre la situación de la seguridad ciudadana en el país financia el Programa de las Naciones Unidas Para el Desarrollo (PNUD), reveló ayer el titular del Ministerio de Gobernación (Mingob), Arturo Harding, tras firmar un acuerdo con esa institución.
El acuerdo pretende apoyar la formulación de un plan estratégico a mediano plazo que ayude a elevar los índices de seguridad ciudadana en Nicaragua.
El PNUD desembolsará en los próximos días 70 mil dólares para iniciar un diagnóstico sobre este tema. Para ello, se contempla la realización de foros sectoriales con instituciones del Estado y la sociedad civil. Al final de las consultas, se desarrollará un foro nacional para consolidar conceptos, definir criterios y actores para la formulación, explicó Jorge Chediek, representante del PNUD en Nicaragua.
Harding explicó también que “estamos trabajando con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Unión Europea y OEA, entre otros organismos internacionales, en un proyecto orientado hacia acciones preventivas de la violencia y delincuencial juvenil, que cubrirá los factores de riesgos que más contribuyen a las conductas delictivas, así como la rehabilitación y reinserción social de jóvenes infractores”.
El titular de Gobernación manifestó que el Programa Nacional de Seguridad Ciudadana será rectorado y encabezado por ese Ministerio, para ello nombró al ingeniero José Andrés Laínez como coordinador del plan, cuyo objetivo es contribuir a mejorar la seguridad de las personas y reducir los índices de criminalidad y violencia social.
En este programa, considerado como un “plan multisectorial”, estarán involucrados, además de la Policía Nacional, los ministerios de la Familia y de Educación, y el Instituto Nicaragüense de la Mujer, entre otras instituciones del Estado, así como organizaciones de la sociedad civil.
Harding y el representante del PNUD coincidieron en que el país tiene el más bajo índice de criminalidad, violencia e inseguridad en toda la región centroamericana.
“Esta circunstancia reviste la mayor importancia, no sólo desde el punto de vista de la seguridad de la población, sino además porque ella es esencial para la materialización de inversiones, y para el desarrollo nacional”, indicó Harding.