¿Hacia los 2 mil hits?

Edgard Rodríguez C. [email protected] Aún recuerdo el impacto que provocó descubrir que Cayetano García, el silencioso pero eficiente jardinero chinandegano, había arribado a 500 hits en los “Pomares”. A partir de entonces se comenzó la búsqueda de quiénes se aproximaban a tal cifra y se detectó a Julio Medina y Ariel Delgado. Luego a otros […]

Edgard Rodríguez C. [email protected]

Aún recuerdo el impacto que provocó descubrir que Cayetano García, el silencioso pero eficiente jardinero chinandegano, había arribado a 500 hits en los “Pomares”.

A partir de entonces se comenzó la búsqueda de quiénes se aproximaban a tal cifra y se detectó a Julio Medina y Ariel Delgado. Luego a otros más que lo consiguieron.

Sin embargo, justo ahí se comenzó a incubar una dificultad, y fue la separación por etapas de la labor de los jugadores. Ahí no se incluía el trabajo en los años 70.

Posteriormente se unieron las cifras registradas en esa década, y vimos cómo Medina estaba por delante de “Panal” y del propio Cayetano. Entonces hablamos de mil hits.

En un esfuerzo por alcanzar la verdad, Martín Ruiz encontró que Ernesto López era el bateador con el mayor número de hits (1,680) sin incluir los conectados en 1973.

Después de un impresionante desempeño a través de una carrera de 24 años, “Panal” se ha situado al frente con 1,684 cañonazos, que significa la más alta cifra encontrada.

Pero mientras la Feniba insiste en darle el carácter oficial a registros que objetivamente no están completos, el reto para los bateadores va en pleno ascenso ahora.

Nemesio Porras, quien se ha situado en línea directa hacia los 1,600 imparables, asegura que no se irá del juego hasta que llegue a 2 mil. Y aún tiene con qué hacerlo.

Próspero González, estimulado por su reciente arribo a los 1,500 hits, sostiene que los 2 mil son un gran atractivo. A sus 36 años, eso constituye en un interesante reto.

Porras advierte que el hombre más productivo podría ser a la larga Henry Roa, el eficaz bateador leonés que se aproxima a los 1,250 incogibles en su notable carrera.

Pero quizá lo esencial, es que estamos en una clara evolución. Los patrones por los que se mide la eficiencia de los hiteadores se han modificado y se piensa en 2 mil.

En las Grandes Ligas, los 3 mil hits constituyen la barrera de la excelencia. Pero las condiciones y los calendarios son distintos. Por ahora no podemos pensar en eso.

Así que los 2 mil están en la mira.  

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