El día está nublado
amenaza lluvia, luego
queda una
extensa neblina
que cubre el corazón de
alguien que espera.
Será para siempre, una
eterna espera que
acabara ese día el día
en que renazca en el
corazón el
jardín del amor.
No será
eterna neblina
si no eterna primavera
con hermosos rosales y
chiquillos cupidos
perfumados a su paso
rincón.
Entusiasmados,
dejando el
amor, la frescura en el
ambiente
debajo de cada
hermosa flor.