Sergio Espinosa
En el mundo de la industria de periódicos y demás medios de comunicación, ha existido un debate sobre el derecho de autor. Unos se guían por la tesis de que el periodista pierde sus derechos de autor después de haber recibido el salario del mes. Otros son del planteamiento que los periodistas deben saber defender sus derechos morales y económicos de la propiedad intelectual, además de la independencia editorial y la libertad de expresión, para preservar y mejorar las normas profesionales y éticas de la empresa.
OBRA DEL ASALARIADO
La primera tesis se conoce en jurisprudencia como “obra del asalariado”, se contempla cuando el proceso de creación se realiza en un ambiente de relaciones laborales de empleado y empleador, donde la obra, reproducida por el periódico o en el medio de comunicación, no es del periodista o el reportero, sino del empleador, quien posee la tutela de los derechos legales de la obra. Es más, el axioma se amplía cuando sostienen que el periódico no sólo es dueño del reportaje publicado, sino de todo los materiales redactados por el periodista en su jornada de trabajo diario.
PROPIEDAD INTELECTUAL
La segunda propuesta es de tomar conciencia de defender los derechos de autor de los periodistas. En Europa y Estados Unidos los derechos de autor se defienden a través de la convención colectiva de los Sindicatos de Periodistas o Asociaciones de Periodistas con los dueños de medios. Como en Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Suecia, en la mayoría de los casos la defensa es colectiva, aunque hay casos de contratos individuales, de los medios con periodistas independientes, autónomo o “free lance”.
En Europa el planteamiento del derecho de autor es en relación con la sociedad multimedia, en pleno desarrollo de las tecnologías de la información. En la mayoría de los países los medios de comunicación remuneran a los periodistas, perciben dinero extra, anual, en concepto de utilización del material en Internet, en CD-Rom, por transmisiones on-line, emisiones de televisión digital y de radio o periódico por cable.
El periodista tiene retribución adecuada cuando su material se utiliza posteriormente, recibe honorarios si su trabajo se usa para un medio digital. Los dueños de los medios pueden reutilizar el material de cualquier forma, pero hay acuerdos colectivos que estipulan remuneración individual. El sistema de cobro no es de forma particular, en muchos países existen empresas de cobro encargadas de gestionar lo correspondiente a los derechos de autor, recaudan las remuneraciones de autores, organizaciones de autores y también de los propios dueños de los medios.
En Estados Unidos, a iniciativa del Sindicato Nacional de Escritores, apoyado ahora por muchas otras organizaciones de escritores, han creado la Cámara de Compensación de Derechos de Publicación, sus siglas en inglés son PRC, la cual registra al autor y coloca el repertorio de materiales en una base de datos y aplica un sistema de seguimiento, artículo por artículo.
También tienen acordado las infracciones: si al periodista le toman su trabajo para un propósito diferente del inicial y sin autorización, puede, según el caso, reclamar daños morales a la reputación del periodista y de pérdida de ingreso; en ciertos casos puede embargar el material de impresión del medio, abrir un juicio en lo penal o reclamar simplemente el pago del beneficio realizado.
EN NICARAGUA
En el caso de Nicaragua, para los dueños de medios impresos (diario, semanario y periódicos) el derecho de autor es de la empresa editora, quien se adjudica en el futuro lo que corresponde a todos los derechos económicos por su reproducción, a los periodistas les otorgan los derechos morales de autor.
En Nicaragua las empresas que editan diarios y que tienen página web, no otorgan derecho de autor a los periodistas por reproducir su obra en Internet, no dan remuneración por la utilización del material en otro medio, con otra tecnología y con otras publicidades.
En Nicaragua las fotografías y las imágenes de televisión son reconocidas como obras de arte. Si se copia o se reproduce el material de audio o imagen, por ley, usufructúan de pago. Sin embargo, el trabajo periodístico por más que refleje un proceso creativo de investigación, recopilación de información, transcripción de entrevistas, selección, análisis y finalmente el reportaje, no tiene derecho de autor.
Los periodistas están llamados ahora, por la fuerza de la revolución tecnológica, a abrir otro frente de defensa de sus derechos en las empresas editoras; además de la defensa laboral deben incluir la defensa de su propiedad intelectual.
La alianza con otros sectores de escritores y artistas es estratégica para que los periodistas se involucren en la mundialización de la información y se obtenga mayor ventaja de lo jurídico y lo económico del derecho de propiedad intelectual.
El autor es periodista.