Rómulo Sánchez Leytón*[email protected]
Frankfurt es la capital de la industria financiera en Alemania y la más significativa en la Europa continental. En la lista de los centros financieros mundiales, según el tamaño y la representación de los bancos que funcionan, ocupa Frankfurt el séptimo lugar. Lo encabezan: Londres, New York y Tokio. Le siguen Hong Kong, Singapur y París. En Londres se negocia casi un tercio de las divisas del planeta. Tres veces más de las que se mueven en Frankfurt.
Alemania padece la enfermedad del desempleo 4.3 millones parados; recibió amonestación de Bruselas por su indisciplina fiscal, el déficit público alcanzó el 2.6% del PIB (rondando la frontera del 3% permitido por la UE), consiguió el año pasado un pírrico 0.6% de crecimiento y quebraron unas 35,000 empresas. El poderoso sindicato de los metalúrgicos están exigiendo un 6.5% más de sueldos y salarios. La nación se estremece con el escándalo de la manipulación de las estadísticas del mercado laboral. Las preguntas que flotan: ¿fallas del mercado, de la burocracia o de todo el sistema?
Mientras tanto, la bolsa se sigue moviendo hacia las bajas, más que a las alzas. En Alemania el índice borsiano más representativo es el conocido DAX-30 (Deutsche Aktienindix). En él están contenido las acciones de las 30 principales y más fuertes empresas de Alemania. Abarca las ramas de tecnología, industria de automóviles, finanzas y la química. Él refleja el estado actual del mercado accionario. Existen en Alemania otros índices como el DAX-100, el M-DAX, el S-DAX y el Nemax-50.
El Dax inició operaciones a finales de 1988 con 1,000 puntos, hasta 1999 había aumentado un 600%. El mismo desempeña desde 1999 un importante rol, en el mercado alemán de la bolsa. Desde 1999 el valor de las acciones está designado en euros. En el DAX se concentra el 70% del capital de fundación de las empresas alemanas cotizadas en la bolsa. Un gremio examina cada tres meses cuáles de las empresas, se quedan, se van y que nuevas incursionan en el DAX. El 22 de enero del 2002 cerró con 4.780,24 puntos, perdiendo en los últimos 12 meses un 25 % de su valor.
El valor nominal de las acciones representa una determinada proporción del capital de fundación de una sociedad anónima. Los empresarios dan por regla un valor mayor a sus acciones. Ese valor no tiene que ver con la cotización (precio) de una acción en la bolsa. Las acciones obtienen, en los buenos tiempos dividendos, que no son otra cosa que la participación en la ganancia de la empresa. En tiempos de las “vacas flacas”, el pago de dividendos se recorta o se elimina. La pérdida del significado del valor nominal de las acciones, ha difundido la emisión de acciones sin nominación.
Como en casi todo, las cuestiones en que incide el mercado, el precio de una acción, se decide según la oferta y la demanda. Otros factores que influyen de manera decisiva en el curso de las acciones son: la evolución económica mundial, regional y ramas económicas. La red global de los mercados de capitales, tasa de interés, cantidad de dinero, influencia de la moneda, precios del petróleo, acontecimientos política, conflictos bélicos, etc.
El DAX actúa como la medida para analizar el comportamiento del mercado accionario. Al mismo tiempo es el principal barómetro de los sucesos actuales de la bolsa. Mientras la bolsa está funcionando, el valor del índice se calcula cada 30 segundos. Un índice como se ha dicho en otro artículo, permite comparar entre dos períodos, cambio en los valores empresariales. Los índices de las acciones proveen de información sobre el ambiente de la bolsa y el desarrollo de las cotizaciones. En Alemania responsable de esa función es el DAX. En él se cuentan empresas como: Volkswagen, Allianz, Siemens, SAP, Bayer, Deutsche Telekom, Lufthansa, Deutsche Bank, Mercedes Benz, BMW, BASF, Adidas-Salomón.
Para disminuir los riesgos han surgido diversas modalidades de inversión. En Alemania existe una ley sobre las sociedades de capitales de inversión. Ella funciona como un protector de los inversionistas de fondos. Las dispersiones de las inversiones en diferentes títulos valores, fondos inmobiliarios, fondos mutuos, abiertos, cerrados, etc. Los fondos ofrecen, en relación a las inversiones directas, decisivas ventajas. Sin embargo, la seguridad de la dispersión de los riesgos no es absoluta, tiene sus fronteras, por ejemplo; en un crack, un acontecimiento como el del 11 de septiembre del 2001, o una recesión mundial, ejercen innegablemente presión sobre las cotizaciones del mercado.
El rendimiento (performance) de un fondo representa, que exitosa es la política de inversiones en un determinado tiempo. El mercado de los fondos de dinero son una alternativa a los depósitos de dinero a plazo fijo. Se puede examinar con la subida o bajada de los valores de los fondos. Las sociedades de inversión están obligadas a presentar un informe semestral y un manual sobre cada uno de sus fondos, para información de los inversionistas. Los rendimientos se dan en porcentaje y proporciona el pago de intereses, por el capital invertido.
La Relación cotización/ganancia (price/earning en inglés), expresa la relación entre la cotización y el rendimiento por acción. Este indicador se calcula de la siguiente manera. Si la empresa BASF, por ejemplo, tiene 630,28 millones de acciones y la ganancia después de pagar impuestos en el año 2001 fue de 1.9 miles de millones de euros (1EUR= .87 US$ o lo que es lo mismo US$1=1.14 EUR). Esto representa 3 euros por acción. Y si el valor actual de mercado por acción (cotización), es de 50 euros. Al dividir la cotización y la ganancia por acción, el resultado del indicador es de 16.6. Este valor tiene la desventaja de ser limitado cuando se hacen comparaciones. Ya que aquí son válidos también los factores como la pertenencia a determinada rama, o un mercado en particular. Típicas empresas de crecimiento como SAP, Infineon, (empresas de alta tecnología), cuentan con un elevado valor en el mercado y con ello también un alto price/earning en relación a otras industrias básicas.
Entre más elevado es el valor del price/earning, más alto es el riesgo de una caída de la cotización. Por supuesto, influyen aquí, otros factores exógenos al mercado en relación a la atractividad de las acciones. El price/earning al igual que otros indicadores, son importantes para la valoración de una empresa en el mercado. Obviamente los analistas no se guían solamente por este número, sino también, en el desenvolvimiento de la bolsa, basado en los pronósticos futuros de las ganancias. En el presente año las empresas con la mejor relación cotización/ganancia del DAX son VW (8,0), Deutsche Post (10,9), Deutsche Bank (14,1), BMW (16,6). Las peores Comerzbank (157,0), Münchener Rück (84,9), SAP (70,9), MLP (63,5), Daimler Chrysler (54,3). Una relación cotización/ganancia reducida refleja bonanza de una acción.
Sin duda alguna la peor elección del año 2001 para los inversionistas, fue el haber obtenido acciones de las empresas contenidas en el DAX. Ellas perdieron en promedio casi una quinta parte de sus valores. 10,000 euros invertidos en las acciones del DAX al inicio del año 2001, significaban doce meses después, solamente 8,200 euros. El valor del oro tuvo mejor desenvolvimiento que todas las formas de inversión. 10,000 euros invertidos en el noble metal, brindó un rendimiento anual del 7.2%, es decir, 10,720 euros. Las mismas tarjetas de ahorro tuvieron mejores resultados que las acciones, proporcionando un 1.5% anual.
Frankfurt es después de todo, entre los centro financieros del mundo, uno de muchos. Cómo se desarrolle depende de los vaivenes del mercado, de las personas, las expectativas y la psicología. Sin embargo, el escenario del mercado de acciones alemán es, en los próximos meses, según los análisis técnicos y de expertos, poco prometedor. Sin embargo, absolutizar en economía implica riesgos, parecido como cuando se dice, que tres pelos en la cabeza son pocos, y tres en una sopa son muchos. Tanto los componentes objetivos como los subjetivos hacen que el comportamiento accionario sea volátil. De hecho tiene el accionista la elección, de ocuparse conscientemente como ahorrante o especulador.
El autor es economista.