Periódicamente la Policía realiza operativos de supervisión en bares y discotecas para verificar si hay menores de edad.

Centros nocturnos en la mira de autoridades

El alma impetuosa de un adolescente es el motor principal que lo empuja a vivir las primeras experiencias de su vida. No obstante, entre esos intentos apurados por convertirse en adulto no faltan cosas como el primer “sorbo” de cigarro o el primer trago de alcohol, “placeres” que sin un control adecuado pueden llevar a […]

  • El alma impetuosa de un adolescente es el motor principal que lo empuja a vivir las primeras experiencias de su vida. No obstante, entre esos intentos apurados por convertirse en adulto no faltan cosas como el primer “sorbo” de cigarro o el primer trago de alcohol, “placeres” que sin un control adecuado pueden llevar a situaciones dramáticas. Para evitar éstas existe una disposición legal que prohíbe la venta de licor o el consumo del mismo en centros nocturnos a menores de 18 años.

Moisés Martí[email protected]

El afán de algunos dueños de centros nocturnos de incrementar sus ganancias, los ha llevado a vender licor a menores de edad, por lo que la Policía Nacional ha realizado algunos operativos sorpresa que han ocasionado incluso el cierre de algunos de estos lugares, tal como ocurrió en junio del año pasado cuando cinco sitios fueron clausurados por este motivo.

Sin embargo, en vista de la carencia de recursos por la que atraviesa la Policía Nacional y la siempre presente queja de padres de familia por los escándalos en los cuales se ven involucrados sus hijos, las autoridades contemplan la posibilidad de ejercer más presión sobre los dueños de centros nocturnos que incumplan las normativas señaladas.

El Ministerio de Gobernación, a principios de este mes, emitió una nota de prensa anunciando que realizarán un “exhaustivo trabajo” para que se aplique con todo rigor la prohibición de venta de licor a menores de edad.

En dicha misiva, el ministro de esa cartera, Arturo Harding Lacayo, dijo que se está analizando la posibilidad de poner un límite en la hora de apertura y cierre de los centros nocturnos.

Esto con el afán de evitar las molestias que éstos provocan en las personas cuyas casas de habitación están cercanas a dichos lugares, las cuales se quejan por la música alta o por los alborotos provocados por algunos adolescentes incoherentes por beber más licor de lo que decían aguantar.

Dicha intención fue confirmada por el comisionado mayor Ramón Avellán, jefe de Seguridad Pública de la Policía Nacional, quien asegura que la próxima semana se discutirán las posibilidades de concretar esta idea.

“Dentro de la normativa de trabajo viene la regulación del horario. Eso se está trabajando en la próxima semana, y es una iniciativa de parte del director de la Policía. La propuesta está en manos de la jefatura y la oficina de Seguridad Pública en conjunto con Asesoría Legal”, afirmó.

CENTROS NOCTURNOS SERÁN EVALUADOS

Agregó que aprovecharán el período de enero a marzo que es cuando se da la renovación de los permisos a expendios de licor, para sancionar algunos lugares que han sido característicos por reincidir en el incumplimiento de los reglamentos.

“Tenemos algunos problemas con la papelería especializada para ese tipo de cosas, pero vamos a aprovechar este proceso de renovación para cortar lugares que nos están dando problemas”, aseveró.

“Para este año se está pensando reducir la cantidad de expendios de licores a nivel nacional, sabemos que esto no le va a gustar a algunos dueños de expendios de licores, pero hay que ver que estos puntos son focos de delitos como violencia intrafamiliar, lesiones y delitos en contra de la propiedad”, agregó.

Sin embargo, Avellán reconoció que pese a las acciones de la Policía, la falta de recursos de esta institución entorpece en cierta forma que se dé un cumplimiento exacto de los reglamentos.

“Hay lugares a los que llegan menores y están consumiendo. Se está trabajando en el control de estos lugares, pero creemos que no es suficiente”, añadió Avellán.

MECANISMO DE CONTROL

Según el Comisionado Mayor, el control se da desde que se piden los mismos requisitos para abrir un negocio de venta de licor, tales como el certificado de conducta del dueño del negocio, récord de Policía y cédula, entre otras cosas.

Explicó que los procedimientos de supervisión y control son un llamado de atención, si reincide se aplica una multa, luego un cierre temporal que va entre los tres y seis meses, y si se vuelve a descubrir un incumplimiento, se determina el cierre definitivo.

“Se está determinando aplicar mano dura lo más posible, hasta es posible que pasemos de viaje, no vamos a aplicar medidas escalonadas, vamos a ir directo al cierre”, advirtió.

OPERATIVOS DE CONTROL

De acuerdo con Avellán, en el caso de los operativos o redadas que realiza la Policía, éstos se determinan de acuerdo con la situación de cada territorio.

A veces la decisión de “caerle” a determinado centro nocturno es consultada con la Dirección de Seguridad Pública. No obstante, el jefe del distrito puede tomar una decisión sobre lugares de consumo menor, como pulperías, bares y cantinas.

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