- Faltan recursos para atender a jóvenes delincuentes y sus víctimas
Iván Olivares B. [email protected]
Presupuesto. Esa es la solicitud que hacen diversas instituciones para tratar de asegurar un más alto nivel de cumplimiento de los motivos que inspiraron la redacción y aprobación del Código de la Niñez y la Adolescencia en 1998.
El magistrado Armengol Cuadra, de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), recordó que el Código fue aprobado en mayo de ese año, a pesar que no se contaba con el presupuesto necesario para implementarlo con todas sus estructuras, de modo que cumpliera eficazmente los objetivos para los que había sido creado.
DINERO, DINERO
Después de cuatro presupuestos generales de la República, el sistema judicial nicaragüense sólo tiene fondos para mantener dos juzgados especializados en el tema de los delitos que cometen los menores, que están ubicados en Managua y Ciudad Darío, y a pesar que hay seis más, sus titulares no son jueces especialistas, sino que han tenido que “usar dos sombreros”.
Cuadra explicó que es necesario instalar 17 juzgados de ese tipo (uno por cada departamento y región autónoma que hay en el país), y brindar capacitación al personal de la Policía Nacional, Ministerio Público y los jueces que atenderán los mismos, además de crear salas especializadas tanto en los tribunales como en la CSJ.
Otros requerimientos presupuestarios estarían destinados a la creación de una Oficina de Seguimiento y Control de Causas; una comisión interdisciplinaria, y centros especializados para “guardar” a los adolescentes detenidos in fraganti en la comisión de delitos.
LO CONSEGUIREMOS
El magistrado se mostró seguro de que mientras la nación se encarga de pagar para atender a los jóvenes delincuentes y sus víctimas, la Corte obtendrá financiamiento por medio del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), que podría canalizar recursos externos, principalmente suecos, para asegurarse que el sistema siga caminando.
Consultado al respecto el jefe policial, primer comisionado Edwin Cordero, dijo que ellos no pedían más presupuesto, sino que se contentaban con que no les obligaran a recortar su pedido de dinero para este año.