Martha Danelia Corea [email protected]
Una de las principales inquietudes del sector privado es el fortalecimiento del marco jurídico ligado a las inversiones y, en otro de los casos, hay especialistas que recomiendan su pronta revisión y hasta su reforma.
“Hay que fortalecerlo. Una de las cosas que ha prometido don Enrique es que se van a establecer reglas del juego claras para que venga la inversión. Ése es un factor fundamental y ése es un proceso, no se puede hacer de la noche a la mañana, pero sí es necesario hacerlo”, sostuvo Carlos Pellas, presidente de la Comisión Presidencial para la Generación de Empleo e Inversión.
El directivo del grupo Calsa, Carlos Reynaldo Lacayo manifestó que “si no hay un marco jurídico fuerte, no hay inversiones, los inversionistas lo que desean es tener un buen clima de inversión, reglas del juego claras para invertir en este país y crear puestos de trabajos”.
El consultor económico, José Luis Medal, estima conveniente hacer una reforma al marco jurídico para la inversión que incluya la creación de incentivos parejos o iguales a todo los sectores productivos, sin discriminación alguna, puesto que considera que el actual marco jurídico se centra en la Ley de Inversiones Extranjeras y en la legislación sobre las zonas francas y el turismo.
A juicio de Medal, la Ley de Inversión Extranjera, no establece incentivos fiscales especiales al inversionista extranjero. Lo que establece, según Medal, básicamente es el principio del tratamiento igual al inversionista extranjero en relación al nacional, el derecho a repatriar utilidades y capital, y la protección contra confiscaciones, lo que, dijo, se ha fortalecido con varios acuerdos internacionales suscritos por Nicaragua.
Indicó que los incentivos fiscales especiales están regidos por la legislación sobre zonas francas industriales de exportación y por la Ley de Incentivos al turismo.
Agregó que “nadie niega que el turismo tiene gran potencial de crecimiento, pero también lo tienen los otros sectores. Lo que cabe, repito, es establecer un sistema de incentivos fiscales, parejo para todos los sectores productivos. Si hay que diferenciar, lo que correspondería es mayor incentivos para la inversión que se destine a producción exportable de bienes y servicios, dado el enorme déficit comercial de Nicaragua —el más alto de Latinoamérica y del mundo—, con relación al PIB (Producto Interno Bruto)”.
En ese sentido, consideró que se deben establecer incentivos fiscales a la nueva inversión destinada a las exportaciones de bienes o servicios. En tanto, Róger Cerda, consultor internacional, sostuvo que “se requiere reforma en el marco regulatorio de la inversión, que son los procedimientos y trámites para la inversión, la certeza en las reglas del juego para que sean predecibles y claras”.
“Por otro lado, se requiere de mayor eficiencia en el gasto público y disminuir el déficit fiscal, por el lado del sector público; por el lado del sector privado se debe dinamizar para que inviertan en Nicaragua y no sólo andar buscando inversionistas de afuera. Nicaragua necesita una revolución macroeconómica que eleve la producción y competitividad”, agregó Cerda.