Leslie Nicolás Lacayo [email protected]
No hay que viajar muy lejos de la capital para darse cuenta de las múltiples limitaciones de las comunidades rurales. A tan sólo 40 minutos de Managua, en Villa Carlos Fonseca, muchos jóvenes reciben clases bajo los árboles debido a la falta de infraestructura adecuada.
En el municipio hay siete colegios de secundaria y 29 escuelas de primaria, pero la mayoría no cuentan con techo ni pizarra, y en los casos extremos ni las paredes están en buen estado.
Uno de estos casos es la escuela de Buenos Aires, donde se imparte primaria por la mañana y por la tarde secundaria, y cuya matrícula es de 159 estudiantes en los dos turnos. Aquí los estudiantes reciben las clases bajo un frondoso árbol de chilamate.
Sin embargo, todo hace indicar que las cosas mejorarán, pues la construcción de la nueva escuela concluirá en breve.
El alcalde, Julio Méndez Casco, señaló que el presupuesto de la Comuna es muy reducido para poder cubrir todas las necesidades educativas que demandan las 46 comunidades del municipio.
Ramón Hernández García, administrativo de la delegación municipal, dijo que la planilla mensual educativa tiene un costo de 33,000 córdobas, y que el salario básico de un profesor de multigrado es de 949 córdobas, y de uno que imparte clases a un solo grado de 710.
Actualmente en la zona hay varios organismos de cooperación que están ayudando a las comunidades, uno de ellos es “Plan Internacional”, que a través del programa Calidad de los Aprendizajes, capacita a los docentes y promueve intercambios de ideas con la comunidad. El proyecto tiene un año de haber iniciado en el municipio y pretende trabajar dos años más.