- Reducción de cosecha debido a múltiples problemas mantiene en zozobra a los productores
- Peones están percibiendo menos salarios que en cosechas pasadas
Alina Lorío L.CORRESPONSAL/[email protected]
DIPILTO.- Con una maduración irregular y tardía por la ausencia de lluvias en los últimos tres meses, el café de la zona de Dipilto, departamento de Nueva Segovia, es cortado casi por costumbre.
El precio pagado por lata cortada oscila entre los 5 y los 6.50 córdobas, es decir de 3 a 4 córdobas menos que en las temporadas anteriores, pero los trabajadores aceptan la rebaja de sus salarios debido a que las probabilidades de empleo en sus zonas de origen son prácticamente nulas.
En Dipilto, el graniteo o despinta (primeras maduraciones) inició a finales de diciembre del año pasado, en tanto la temporada pico de la cosecha empezó en la segunda semana de enero y finalizará el 15 de febrero aproximadamente.
Los granos de café aún no logran pintar o madurar parejo y el rendimiento oscila en las 23 latas de café uva por manzana, lo que normalmente ha sido de 30 como mínimo, según el señor Julio César Figueroa, mediano productor del sector de La Laguna, en Dipilto.
DURO GOLPE
Tanto Figueroa, como Porfirio Gutiérrez, Ramón Morazán y Adán Moreno, todos pequeños y medianos caficultores de Dipilto, coinciden que el poco uso de fertilizantes, el deterioro de las fincas ocasionado durante el huracán Mitch (octubre de 1998), la ausencia de labores culturales como limpia, poda y regulación de sombra, la descapitalización de los productores, la sequía y las plagas como el ojo de gallo, roya, antracnosis y la broca provocaron una merma considerable en la cosecha.
La mayoría espera para los próximos días un golpe duro de la banca y de las agencias acopiadoras, exportadoras y de insumos debido a que esperanzados a que el gobierno les reestructure las deudas muy pocos se acercaron a pagar sus deudas y muchos hasta desviaron sus prendas para poder recuperar apenas los costos de producción de la presente cosecha.
“Muy pronto veremos los embargos, pero ¿con qué pagar si apenas da para la mano de obra y beneficiado del café?”, se preguntó Adán Moreno, al sugerir que el Gobierno podría hacer una recompra de esas deudas para reestructurarlas a 10 y 15 años con intereses bajos de seis por ciento, además del financiamiento a corto plazo o bien un subsidio en los insumos para no perder completamente la producción el año próximo.
¿Qué vamos a hacer, para dónde vamos a coger?, añadió Moreno, al tiempo que predijo que al finalizar el tiempo pico de la cosecha el mercado local llegará a un tiempo muerto y después empezará a sentirse con mayor fuerza la recesión económica.
UNA COSECHA DIFÍCIL
La producción en Dipilto: normalmente de 40 mil quintales oro, podría reducirse este año entre los 25 y los 30 mil quintales de café.
Es uno de los más cotizados por los mejores tostadores de Japón, Estados Unidos, España y otros países del mundo, debido a que es un café de altura, de los 1,000 a los 1,500 metros sobre el nivel del mar.
El precio para café pergamino es de 315 córdobas, mientras que el café oro es de 45 dólares el quintal, en tanto los costos de producción oscilan entre los 55 y 65 dólares el quintal.
Las agencias acopiadoras bajarán sus metas entre un 50 y un 60 por ciento de captación, según algunas encuestadas que prefirieron omitir sus nombres.
En los departamentos de Estelí, Madriz y Nueva Segovia se esperaba una producción de 210 mil quintales de café, pero algunos cálculos de expertos estiman que la cosecha llegará a unos 130 mil quintales aproximadamente.