- Es el centro cristiano más antiguo en la ciudad de Chinandega. Un grano de arena a los chinandeganos, principalmente a quienes están en el exterior del país, para conservar esta joya arquitectónica que data desde el siglo XVII, es el llamado que hace el sacerdote Guillermo Berríos, quien preside el Comité de Restauración
Carol MunguíaCORRESPONSAL/[email protected]
“Los chinandeganos deben estar orgullosos de esa reliquia”, dijo el sacerdote Guillermo Berríos al exhortar a quienes están fuera del país y con posibilidades económicas, en enviar un donativo y contribuir al remozamiento del templo de Santa Ana, de Chinandega.
El cura párroco explicó que en el inicio de los trabajos se han gastado más de 77 mil córdobas. “La cuenta quedó en diez mil y no hemos avanzado lo suficiente”, manifestó preocupado.
Y es que el trabajo es delicado y costoso porque se trata de conservar esta riqueza colonial. El bello retablo de oro laminado que está instalado en el altar mayor, cuesta 33 mil dólares reconstruirlo, lo que incluye los gastos para recuperar el púlpito, deteriorado por el paso del tiempo.
A eso se le sumaría 12 mil dólares más que significan los gastos de sustitución del sistema eléctrico, precisó el guía espiritual.
UNA BOLSA DE CEMENTO O UNA LÁMINA DE ZINC
“Los chinandeganos que están fuera del país pueden participar con aportes económicos como los recibidos hasta ahora. Principalmente los que se encuentran fuera de Chinandega podrían enviar el equivalente a una bolsa de cemento o una lámina de zinc”, consideró el ingeniero Rodolfo Munguía Cáceres, vicepresidente del comité.
Munguía dijo que se pide a quienes conservan fotos de la iglesia poder facilitarlas, pues con esa contribución recuperarían la originalidad de la parroquia.
“Recuperar paredes, torres, campanarios, interiores y su pintura, es un costo alto. Antes de la llegada del invierno se trabajó en el techo que fue reemplazado en su totalidad”.
“Es un acto de promoción de la fe cristiana, es un patrimonio histórico de la nación, es una promoción a los valores de nuestros antepasados”, destacó el periodista Ricardo Delgado Ramos, miembro del comité de restauración al fundamentar las actividades locales en torno al mejoramiento del templo.
PARROQUIANOS RECONOCEN LOABLE LABOR
Los chinandeganos coinciden que el esfuerzo es loable, porque es el centro de las devociones parroquiales cada jueves, pues la feligresía pide con fervor por las vocaciones sacerdotales después de la exposición de Jesús Sacramentado.
La parroquia de Santa Ana, con cierto aire catedralicio, es un tesoro exclusivo que urge del concurso de todos, entre ellos quienes lo recuerdan como el edificio de mayor valor cristiano por su antigüedad.
El templo Santa Ana está en la lista de espera para ser elevado a Catedral y urge del concurso de todos los chinandeganos, incluyendo a los que se fueron a cualquier parte del mundo y puedan responder al exhorto público del religioso y al grupo que le acompaña en esta tarea.
HISTORIA Y VALOR ARQUITECTÓNICO
Fue uno de los primeros templos en alzarse en tiempos de la Colonia. Por ubicarse en Chinandega, vecindad inmediata a El Realejo y en tierra de importantes caciques, fue el mejor templo de mampostería y con cúpula catedralicia.
-Fue denominada Santa Ana de Chinandega para distinguirla del templo de Santa Ana de El Salvador. Y fue la única iglesia con torre de campanario piramidal, se ubicaba a la derecha, pero desapareció en el fuerte temblor de 1885 en esta ciudad.
-La admiración del precioso retablo de la iglesia de Santa Ana, raro por su belleza en Nicaragua, data desde hace 300 años y exhibe a la Virgen de Guadalupe, a Santa Ana en el centro, como patrona de la ciudad.
-Por su antigüedad fue panteón de lujosos epitafios, tal como el del señor Walter Bridge, ciudadano de origen británico, que falleció el 11 de noviembre de 1847, a los 56 años de edad.