Tito Rondón [email protected]
El colega y ex narrador de los Marlins de Florida, Roger Mejía Blandino, nos informa sobre Luz Portobanco —el sobrino del desaparecido Heberto— que es una promesa de los Mets de Nueva York.
Luz está ansioso por entrar en acción, y un preparador físico de origen chino lo ha entrenado fuertemente. Dice Luz que le toca reportarse el 4 de marzo en Port St. Lucie, Florida.
En clase A débil, con el Brooklyn, Luz estuvo dominante tuvo marca de 5-3 y 2.04, veloz y controlado, y en un partido en clase A normal perdió al permitir tres carreras en seis entradas.
Recordemos que Luz está muy animado desde que se lució en el campamento instruccional de otoño, cuando se le dijo que podría saltar a doble A este año.
A su regreso a Miami, a mediados de noviembre, empezó a entrenar con su antigua secundaria Miami High (junto a los prospectos nicas Michael Rivera, short, y Chris Reyes, lanzador). Al mismo tiempo, entrenaba en una academia de beis infantil.
Pero ya estamos a un mes de que empiecen los entrenamientos para lo que puede ser una temporada crucial en el desarrollo de un posible futuro Grandes Ligas nicaragüense, nacido en Granada.
Roger también reporta que los fanáticos nicas de Miami están que rascan por ir viernes, sábado y domingo al estadio de los Huracanes de Miami, donde jugará Walter Sevilla como short de los Voluntarios de Tenesí en el beis universitario de primera categoría (NCAA) de Estados Unidos.
BEIS JAPONÉS
¿Qué tienen en común George Washington Wilson, Jim McManus y David Green?
La respuesta es que los tres jugaron en el máximo béisbol de su tiempo en Nicaragua, Japón y Estados Unidos.
Los sensacionales debuts de primero, el pítcher Hideo Nomo en 1994, y el año pasado del outfielder Ichiro Suzuki, han intensificado el interés por la pelota del Imperio del Sol Naciente.
El año pasado les reportamos de un estudio publicado por la gente del “Baseball Prospectus”, una publicación especializada, en el cual se situaba el beis japonés a medio camino entre las dos triple A, entre la más poderosa Liga Internacional y la Costa del Pacífico. Intuitivamente tenía sentido.
Ahora Clay Davenport tiene un estudio más profundo, y la pelota japonesa aparentemente ha alcanzado un nivel de casi Grandes Ligas.
La correlación estadística muestra que las ligas mayores japonesas son 0,94 del beis del Gran Circo.
Otras comparaciones: la Liga Federal en 1914 y 1915, reconocida como Liga Grande, tuvo 0,93 y 0,95; la Liga Americana en su primer año, 1901, sale con 0,93; la Asociación Americana del siglo XIX, también Liga Mayor, varió de 0,78 en su primer año a 0,94.
En otras palabras, el beis japonés está a un nivel en el que se le puede considerar como de las Mayores.