15 Años

José Leñero G.* Esta columna sobre filosofía y novedades gerenciales apareció por primera vez en el semanario Rumbo Centroamericano que publicaba La Nación, de Costa Rica, en su edición de la cuarta semana de enero de 1987. A partir de esa fecha, las revistas y periódicos que la publican, han recibido regularmente cada semana, un […]

José Leñero G.*

Esta columna sobre filosofía y novedades gerenciales apareció por primera vez en el semanario Rumbo Centroamericano que publicaba La Nación, de Costa Rica, en su edición de la cuarta semana de enero de 1987. A partir de esa fecha, las revistas y periódicos que la publican, han recibido regularmente cada semana, un nuevo escrito, expresión de su rigurosa continuidad.

Desde la primera columna, he mantenido el propósito de presentar a los gerentes y empresarios de Costa Rica —y desde hace ya buen tiempo, a los de El Salvador y posteriormente a los de Nicaragua y Panamá— una ventana abierta a las novedades importantes que se han producido en las ciencias gerenciales, procurando presentarlas en forma sencilla y amigable, para animarlos a profundizar en ellas y alentarlos a mantener actualizadas a sus empresas.

En los 11 años que se publicó en Rumbo, la dirección de esa revista la honró con siete publicaciones especiales de las mejores columnas, ediciones que se agotaron en pocos meses, aunque el tiraje de ellos fue siempre cercano al doble o aún mayor que el tiraje de la revista semanal.

Entre los compradores de esos números especiales estuvieron numerosas empresas que los utilizaron ya sea como base para encerronas de actualización de sus ejecutivos, ya sea para repartírselos y pedirles posteriormente la presentación y comentarios ante sus colegas, de algunos de los temas tratados.

Otro grupo muy numeroso de adquirentes fueron catedráticos y estudiantes universitarios, lo que hizo que mis comentarios de las técnicas más modernas de gerencia, tuvieran una amplia acogida en la majestad de esas aulas y que muchos catedráticos los incluyeran entre la bibliografía obligatoria.

Basado en esos hechos y en mi disposición para ofrecer conferencias sobre estas materias a las universidades que me lo pidieron, la Universidad Veritas de Costa Rica me otorgó en 1998, el más alto honor a que puede aspirar un profesional de mi especialidad, al declararme Doctor Honoris Causa, Qualitatis Impulsor, “por mi aporte a la enseñanza universitaria y por haber contribuido a cambiar la mentalidad de los gerentes costarricenses”.

Al recordar emocionadamente estas enormes recompensas que me han otorgado mis lectores y que también se han expresado en la confianza que depositaron en mi empresa consultora José Leñero y Asociados, hoy fusionada para Centroamérica con la consultora internacional Deloitte & Touche, no puedo menos que recordar lo ardua que fue la tarea de escribir esas columnas durante ese año de 1987, en el que estuve cerca de abandonar el esfuerzo, porque sólo podía dedicarle el tiempo que me tomaba escribirlas, los días domingos por la tarde (necesidad que nunca pude erradicar totalmente).

Al recordar estos quince años, viene a mi mente aquella frase de Henry Ford que me ha sido tan clarificadora en los últimos años, “Ni el dinero, ni la felicidad llegan cuando se los busca directamente. Ellos son siempre la consecuencia de un servicio importante que se ha prestado a la comunidad”.

Mi gran aspiración de hoy es que este servicio siga siendo útil a mis lectores. Muchas gracias.

*Consultor Internacional.  

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