- Ante la proliferación de centros de educación superior, Mario Caldera recomienda que deben establecerse parámetros de regulación del sistema educativo y se pronuncia a favor de crear una instancia, como las ISO que certifica la calidad de las empresas, que acredite la calidad educativa porque actualmente “cualquiera puede crear una universidad”
Martha Danelia Corea [email protected]
Dirigir una casa de estudios ha significado “un desafío” para Mario Caldera, rector de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), cargo que ocupa desde 1998.
Sus dotes de docente resaltaron durante esta entrevista que le hicimos hace dos semanas en el salón de espera de la oficina de la rectoría, al responder a cada pregunta de forma pedagógica e ilustrando con ejemplos las respuestas.
Caldera, a quien le percibimos una personalidad sencilla, pero con mucha fluidez al hablar, es del criterio que, igual que a las empresas se les exige estándares de calidad, que a nivel internacional es certificado por las ISO, también las universidades de Nicaragua deben contar con una instancia que les acredite su calidad educativa.
¿Cómo llega a la rectoría de esta universidad?
Fue sobre la base de los resultados obtenidos en la Facultad de Ciencias y Sistemas donde, en alguna medida, consideraron que había sido destacado y que merecía el hecho de ser propuesto para rector, acepté y fui nominado en una única propuesta a nivel de toda la universidad. El colegio electoral aprobó mayoritariamente mi asignación para rector, lo cual fue muy acogido por la comunidad universitaria en la cual nos ha tocado trabajar.
¿El profesional que sale egresado de esta universidad responde a las exigencias del mercado laboral?
Hay una cosa que usted ha estado planteando alrededor de esa pregunta y es medular. ¿Qué tanto responde ese egresado a ese mercado laboral? Le digo algo, por ejemplo, la Texaco que es una de las empresas prestigiosas de este país, en su proceso de producción, áreas administrativas, la mayoría de los ingenieros son de la Universidad Nacional de Ingeniería. Si usted se va a la Victoria, una empresa nacional, perfectamente ahí encontrará ingenieros de la UNI. Incluso, las principales empresas que tienen que ver con la informática, ensamblaje, con la comunicación de este país, como BellSouth, Merinco, Datatex, todas estas empresas que tienen que ver con informática, hay ingenieros de la UNI. Si usted se va al Ingenio San Antonio, ahí hay también, y no sólo eso, los estudiantes en sus últimos años, sus principales resultados académicos sobre todo cuando entregan su monografía como forma de combinación de estudios la hacen en estas empresas. Pero hay algo que yo quisiera destacar y es la labor de la universidad de cómo fomentar la colaboración y cooperación de manera técnica, de asesoramiento, contribución, ayuda mutua y recíproca con la pequeña y mediana industria porque consideramos nosotros que el 90 por ciento de la producción industrial procede de este sector, por tanto, la universidad debe comenzar a fomentar este sector y contribuir con él.
¿Cómo logran la excelencia académica?
Comienza desde la entrada. La excelencia académica para nosotros es un proceso, desde que ingresa el estudiante hasta que sale el estudiante, se ve como todo un proceso productivo, pero en ese proceso productivo nuestra gran contribución es que entra el estudiante con un nivel de formación y debe salir con un alto nivel de desarrollo integral en la cual permita tener valores, conocimientos generales y responda a una determinada problemática. Te digo entonces, si la entrada de este estudiante, a la hora que la universidad escoge, por ejemplo, son 3,500 estudiantes los que vienen a golpear a la universidad, para poder ingresar, ellos deben hacer un examen de admisión. Ese examen de admisión para nosotros es el primer vínculo con la calidad, es decir, cómo viene el estudiante del nivel de secundaria y la idea es ubicar al estudiante en el peldaño inmediato de lo que requiere la universidad
De estos 3,500 estudiantes que tocan las puertas de la UNI, ¿cuántos ingresan y cuál es el costo por estudiante?
De los 3,500 estudiantes, la universidad logra captar 1,250 estudiantes en su primer ingreso, anda por encima del 30 por ciento. Lo que dice nuestro plan estratégico institucional es que anualmente el ingreso a la universidad debe crecer y debe crecer en un 10 por ciento a lo mínimo. Es decir, si este año fueron 1,250 el próximo año se incrementará en 125 estudiantes adicionales y así sucesivamente. De tal manera que esta universidad tiene que llegar de aquí a un quinquenio, que es lo que plantea la meta del primer quinquenio, a crear y desarrollar la posibilidad de un ingreso masivo a la universidad.
¿Cómo lo van a hacer?
Pues no sólo concentraremos el crecimiento en Managua. Hasta el momento la universidad tiene dos campus universitarios en Managua, la idea es crear las filiales de la universidad o los campus universitarios fuera de la universidad; esto con la idea de atender más la problemática regional, los problemas locales. De ahí que la universidad lanza una estrategia de que el crecimiento de la ingeniería futura tiene que ser sobre la base del desarrollo propio de las localidades.
¿Y sobre el costo presupuestario?
Para todas las universidades miembros del Consejo Nacional de Universidades (CNU) está ahorita asignado 590.1 millones de córdobas, de esto a la UNI apenas le corresponderá un 16.3 por ciento, es decir 96.1 millones de córdobas. Entonces, una relación (de costo) pudiera ser (dividir) estos 96.1 millones de córdobas entre los 7,000 estudiantes que hay en la universidad, eso es lo que nos daría el costo por estudiante. La universidad para sobrevivir con la urgencia que demanda, con lo que le asigna el presupuesto no tiene el costo real de un ingeniero.
¿Qué hace la universidad para mejorar eso?
Un elemento importante para esto es que estamos ampliando nuestros recursos propios, uno es que hemos estado trabajando en algunas áreas de los servicios especializados de la universidad con la idea de dar servicio a las instituciones. Otro es las donaciones que vienen para equipamiento de la universidad, que está dado principalmente de las contribuciones que hace el Estado. Ahorita para inversión pública a la universidad le asignaron 12 millones de córdobas, que son utilizados para mejoramiento en infraestructura, en equipamiento tecnológico y mantenimiento. Pero eso no sería lo correcto (o suficiente).
¿Cuánto vale (hacer) un ingeniero en el país en su costo unitario?
Debería valer 6,000 a 7,000 dólares. Esto no lo logramos nosotros.
¿Qué hace la universidad para hacer más eficiente el gasto?
Este año la universidad ha hecho una redistribución distinta del presupuesto que ahora está abordando lo que es el salario de los docentes, un programa sostenido de becas para estudiantes de escasos recursos. De todo este conjunto de cosas es lo que nos da para poder irle entrando a los programas de inversión de la universidad.
De los 96 millones de córdobas que les asignan, dividido entre los 7,000 estudiantes les da un costo de 13,740 córdobas, ¿ese es el costo real por estudiante y cuál es la naturaleza real de esta universidad?
La naturaleza de ella es una universidad que por su misma esencia es estatal, con autonomía propia, pero le añado un elemento, con autonomía responsable. Es un concepto que deben desarrollar todas las universidades del país, en la cual la inversión que hace el Estado debe ser rendida en términos prácticos a la sociedad, no al Estado; porque si le rendimos cuentas al Estado a través de la Contraloría, a nosotros nos parece que debemos de ir más a la sociedad, cómo rendirle cuenta a la sociedad, si hoy entraron 1,250 estudiantes, el 70 por ciento sale egresado de aquí a cinco años, ya ese elemento es un indicador que en todo caso la sociedad debe estar velando porque se cumpla y cómo se va mejorando.
Los 7,000 estudiantes que te dije son los que actualmente están trabajando dentro de la universidad.
Pero ya existe una alternativa…
Hay un programa que la universidad considera que es muy importante, que es el Instituto de Estudios Superiores (IES). Es un programa que la universidad desarrolló porque no daba el presupuesto que entrega el Estado para poder soportar el equipamiento tecnológico que requiere la universidad estatal. Es un programa auto-sostenible y se creó atendiendo a la gran demanda que existía. Los 7,000 estudiantes que te hablo son estudiantes de la UNI estatal. Lo que hace ese programa es que los ingresos, en este caso del Instituto, pasan al presupuesto de la UNI para refrendar y mejorar lo que tiene que ver con el estudiantado que está siendo presupuestado por el Estado. Ésa es la lógica de esta universidad.
¿Entonces, ese excedente que ustedes no pueden asumir como estudiantes subsidiados, le dan la opción de irse a ese instituto?
No. (Es) después que la universidad queda al libre mercado. Si la universidad tiene en este momento 7,000 estudiantes, y vienen 1,250 más, ya va creciendo, eso es lo que podemos captar como universidad con el presupuesto del Estado más todos los recursos propios de la universidad. Ya después el estudiante se va afuera a buscar la mejor opción, entre ellas, opta al Instituto de Estudio Superior, pero del excedente de ahí, viene a fortalecer y eso es lo que nos está dando crecimiento, porque si nosotros teníamos 1,050 estudiantes que ingresaron el año pasado, hoy tenemos 1,250, el otro año, te decía, que vamos andar alrededor de los 1,370, y así sucesivamente. Incluso, estamos pensando en filiales, pero las filiales de la UNI que te hablo son meramente gratuitas, son de carácter estatal pero con autonomía de carácter responsable, además que tenga un crecimiento para optar a más gente que demanda ingeniería en este país, pero el crecimiento que se nos dé dependerá de la capacidad del presupuesto, porque no puede crecer la universidad de manera desmesurada si no tiene un respaldo que permita que el estudiante tenga las condiciones educativas que demanda.
En ese sentido, está habiendo como una proliferación de la oferta para los estudiantes que están egresando de la secundaria, en este caso, se está viendo la educación como un negocio y no como una formación profesional, ¿a qué se debe eso?
En lo personal te digo lo siguiente. En el país hay 41 universidades y te las coloco de la siguiente manera: 10 universidades del Consejo Nacional de Universidades (CNU), 21 universidades aprobadas por el CNU y son privadas que están trabajando y funcionando de acuerdo a esa aprobación. Ahorita han ido surgiendo otras 10 universidades que están demandando que se les apruebe entrar al sistema. Entonces, estás hablando de 41 universidades en el país, de estas 41 universidades, el Estado en su conjunto, así también nosotros estamos obligados a regular la calidad educativa porque cualquiera puede crear una institución educativa en este país, pero, si hay indicadores claros que la regulen. De ahí es que nosotros decimos: ¿cuáles son los parámetros de regulación del sistema educativo? De ahí es que creemos que tiene que haber en el país, no sólo como un sistema internacional, sino que debe ser lo mismo que exigimos a una empresa para que se someta a la calidad nacional, debe someterse también a un centro de educación superior.
¿Eso qué significa? ¿que algunas deben desaparecer?
Con esto quiero decir que una institución superior que no sea acreditada en este país es que no está cumpliendo con los estándares de calidad que requiere este país; para cuando salga este estudiante allá afuera, tenga en este caso, los parámetros e indicadores que se demandan. De ahí es que creo que el sistema mismo se debe ir puliendo e ir sacando a aquellos que no respondan a esa exigencia y no sea solamente por un parámetro necesario de libre mercado, porque si es el libre mercado, este también se regula y la regulación del libre mercado debe estar sobre la base de los indicadores de calidad. Estamos convencidos que así como existen las ISO que regulan la calidad de la empresa a nivel mundial, lo mismo en nuestro país debe haber una instancia que regule la calidad de las instituciones de la educación superior.
¿Y qué sugiere?
Debe haber indicadores que midan la calidad educativa al interior, la calidad docente, la calidad de tus equipos, la calidad de información que tenés para los estudiantes. Entonces significa que la universidad no debe ser vista como negocio, sino con un enfoque social, de aporte, con una perspectiva distinta que es lo que nosotros llamamos de integración a un proceso de desarrollo nacional y esto le dará en todo caso, a lo que nosotros llamaríamos, un nuevo proceso de innovación educativa en este país.
Una vida de docencia
Mario Caldera nació en Granada hace 43 años. Graduado en la UNI de Ingeniería Industrial, luego sacó Economía, Matemática, y postgrado en Banca y Finanzas, en formulación y evaluación de proyectos, maestría en Administración de Empresas, graduado con honores en la Universidad de Puebla, México.
Fue parte de la gestación del movimiento alumno-ayudante del país creado en 1981 en la UNAM, desde donde le tocó la oportunidad de ejercer la docencia como alumno-ayudante. Desde entonces, su actividad ha estado ligada a la docencia.
Por esta razón considera que su carrera como docente más que por vocación fue por “circunstancias”.
“Por circunstancias ligadas a la universidad surge mi vocación. Pasé a ser docente de una universidad con el movimiento alumno-ayudante. Mi vida (ahora) debe estar ligada, más que a la docencia, a cómo tratar que mis conocimientos sean entregados a las nuevas generaciones. Lograr que el estudiante no se ubique como un consumidor de empleo, sino como generador de empleo, con una nueva conciencia social y un nuevo parámetro nacional que es el concepto de la ética, para generar transparencia, nuevos valores, una nueva conciencia social, pero sobre la base de una institución enraizada a generar una nación próspera”, expresa.