- Alcalde lanza S.O.S. a nuevo gobierno y Consejo Municipal analiza declaración de Estado de Emergencia
Alina Lorío L.Corresponsal
PUEBLO NUEVO, ESTELÍ.- Dos años de ausencia casi total de lluvias y la crisis del café por la caída de los precios en el mercado internacional, son los dos grandes factores que a estas alturas ubican al municipio de Pueblo Nuevo en los años más fatales de su historia.
Las consecuencias pueden detallarse en las pérdidas hasta del 95 por ciento de las cosechas de primera y postrera, atrasos en la cancelación de créditos, déficit en recaudación de impuestos, crisis financiera en la Comuna, reservas alimenticias en cero, mayor mendicidad, y fuentes de abastecimiento de agua para consumo y riego en su punto crítico.
El alcalde y el Concejo de Pueblo Nuevo no ignoran esa realidad, la cual, probablemente, los obligue a decretar un Estado de Emergencia Alimentaria en los próximos días. Mientras, el alcalde ha recurrido el martes, el miércoles y el jueves de la presente semana a demandar del nuevo gabinete de gobierno “ayuda para su municipio”.
Así lo reveló Álvaro Sevilla Díaz, Secretario del Consejo Municipal de Pueblo Nuevo, quien se encontraba ocupando temporalmente la silla del edil en las oficinas de la Municipalidad. “No llueve en absoluto desde el 15 de octubre, y en meses anteriores las lluvias fueron pocas e irregulares”, sostuvo, para explicar las estadísticas de la siembra de primera y postrera en el municipio.
POSTRERA: 90 POR CIENTO PERDIDA
Según un consolidado de la Alcaldía de Pueblo Nuevo, que cubre las 48 comunidades y caseríos del municipio, las pérdidas en el maíz de primera ascienden a las 3,340 manzanas, en el frijol casi 2 mil manzanas, en el sorgo 123 manzanas, y en el tomate 18 manzanas, para un total de más 5,000 manzanas de granos básicos perdidos producto de la sequía.
Explicó el Secretario del Consejo Municipal, que las cifras en la cosecha de postrera son superiores porque tradicionalmente se siembran mayores áreas de frijol y sorgo, lo ha que ha afectado a unos 2,160 productores. Se presume que el 95 por ciento de cabezas de familia, en una población de aproximadamente 23,600 habitantes, se dedica a la agricultura.
Pueblo Nuevo es una zona eminentemente agrícola, y aún en las micro-regiones, consideradas las más húmedas, las pérdidas en granos básicos también fueron casi del 100 por ciento.
“La zona cafetalera es la que otras veces ha resuelto parte del problema con la generación de fuentes de empleo, pero ahorita con la crisis generada por el precio internacional y la reducción de cosecha por falta de lluvias, más bien la gente ha tenido que emigrar”, insistió.
TEMOR A UN CAOS
El concejal aceptó el temor a que ocurra un caos, después que la situación económica de la población llegue a un punto que luego no pueda controlarse si no se actúa de manera oportuna.
Hasta el momento, el Consejo Municipal ha decidido coordinar acciones con unos 38 organismos no gubernamentales y de la sociedad civil que tienen presencia en el municipio, con el fin de unir esfuerzos en aras de solucionar la crisis, y, que de hecho —dijo Álvaro Sevilla— han iniciado con obras comunitarias para dar alimentos a cambio de mano de obra, “pero no cubre la demanda de la población”.
La escasez de agua para consumo en la mayoría de las comunidades, incluso en la zona alta donde nunca antes hizo falta, es otro de los graves problemas del municipio. Durante el Mitch, las corrientes atascaron pozos y destruyeron las cuencas de los ríos, y los deslaves hicieron desaparecer las tierras más fértiles.
La producción de hortalizas, tabaco y granos básicos por riego, que normalmente oscilaba en las 800 manzanas, este año también ha desaparecido debido a la escasez de agua.
Según el Secretario del Consejo Municipal de Pueblo Nuevo, unas 70 personas se acercan a diario a la Alcaldía a pedir comida, medicinas o dinero, lo que la Comuna no puede resolver, considerando que el año que recién finalizó sólo logró recaudar en impuestos el 60 por ciento de lo programado, y ello ha significado, incluso, atrasos en el pago de hasta tres meses de salarios para los trabajadores de la alcaldía, concejales y hasta para el mismo alcalde.
CRÉDITOS EN MORA
Por su parte, Germán González Acuña, técnico promotor de la Cooperativa de Ahorro y Crédito de Mata Palo, Pueblo Nuevo, indicó que las pérdidas en la cosecha de primera y postrera de granos básicos —según sus cálculos, del 85 por ciento—, ha repercutido en el cumplimiento de pagos y responsabilidades de los productores en esa zona.
La mora que unos 200 productores tienen con la Cooperativa de Ahorro y Crédito asciende al 40 por ciento de los créditos otorgados en granos básicos y ganado.
“La gente ha quedado bastante mal con sus obligaciones crediticias debido a la gran sequía que tenemos, no tuvieron los rendimientos esperados y se está buscando la forma cómo reestructurarles esas deudas, porque hay que darle la mano a esa gente, no se puede dejar así”, dijo el técnico.
PRODUCTORES CLAMAN A DIOS Y A GOBERNANTES
José Meneses Ramírez, productor y carpintero, sentado en el solar de su casa lamenta verse obligado a retirar a sus tres hijos de la universidad, debido a que “la situación ha sido fatal en los dos últimos años sin lluvias, sin producción y sin trabajo”.
Para él, la producción de granos básicos no da a estas alturas ni siquiera para el autoconsumo familiar, menos para sanar sus demandas económicas. En la siembra de postrera dice haber invertido 800 córdobas que no logró reponer.
“Está comprobado que se ha perdido demasiado en la agricultura, amén de que se vea al campesino tal como lo merece, ofreciéndole la oportunidad de producir sin que los bancos lo hundan”.
Antolín Pérez, pequeño productor de Cofradía, señaló: “Tenemos dos años que han sido malos, resecos por falta de lluvias”. No solicita créditos por temor a quedar mal, y subsiste con sus ocho hijos “buscando cualquier cosita” y esperando que en los próximos días Dios se apiade de él.
Reymundo Morales, un anciano que limpiaba su parcela para volver a sembrar en el lugar conocido como El Remanse, reafirmó que la producción de maíz fue “algo mala”, pero en lo personal logró cosechar “un poquito de maicillo”, debido a que en los dos últimos años han sido malos los inviernos y sólo cosecha para que su familia coma unos días.
En su opinión, de nada le sirve sacar crédito “porque la cosecha no da para pagar”, pero tiene fe en que los próximos inviernos sean mejores.