Juigalpa progresa en sus 123 años de fundación

Juigalpan: “El criadero de los Caracolitos Negros”, según decreto presidencial fue elevada a Ciudad el 27 de enero de 1879. Añoranzas de aquel pequeño caserío afloran entre los legendarios juigalpinos, muy dados a los apodos que han hecho historia como: “El Venado”, “La Vaca”, “El Tapudo”, “El Zorro, “Tapita de Dulce”, o los barrios “Punta […]

  • Juigalpan: “El criadero de los Caracolitos Negros”, según decreto presidencial fue elevada a Ciudad el 27 de enero de 1879. Añoranzas de aquel pequeño caserío afloran entre los legendarios juigalpinos, muy dados a los apodos que han hecho historia como: “El Venado”, “La Vaca”, “El Tapudo”, “El Zorro, “Tapita de Dulce”, o los barrios “Punta Caliente”, “Pueblo Nuevo”, “Palo Solo”. La cabecera de Chontales, sobresaliente por la ganadería, está de fiesta

Mercedes SequeiraCORRESPONSAL / [email protected]

Juigalpa, aquella pequeña aldea de 34 chozas que surgió en el centro, diríamos en el corazón de Nicaragua, se ha convertido en una gran ciudad comercial y ahora se enrumba por el sendero del progreso, a pesar de los múltiples problemas socioeconómicos que enfrenta. Mañana este emporio de la ganadería, aunque ahora deprimida, celebra los 123 años de su fundación, en cuya celebración se realizará hoy una lunada musical en el atrio de Catedral y mañana una diana, carnaval, desfile hípico, juegos deportivos y un acto central a efectuarse en el Teatro San Francisco de Asís, a las cuatro de la tarde.

Esta ciudad como otros lugares del país, tiene su origen, su historia, costumbres, cultura y desarrollo. Según el lingüista, Alfonso Valle, Juigalpan es atribuido a un vocablo mexicano que significa “Criadero de Caracolitos”. Otra versión, atendiendo a la aridez de sus tierras y la proliferación de jícaros, afirma que el nombre se deriva de voces mexicanas que significa “Lugar abundante de jícaros”.

Los investigadores Squier y Thomas Belt, dicen que es de origen azteca, traducido como “gran ciudad”.

RESEÑA HISTÓRICA

Según el historiador chontaleño, Omar Josué Lazo, la primera mención de Juigalpa en la historia data del año 1659 cuando el entonces alcalde don Jerónimo de Villegas, solicitó tierras al representante del gobierno español, don Sebastián Álvarez, en Guatemala. El 24 de abril de 1668 fue concedida esta tierra municipal, fecha que se puede tomar como el momento en que se crea la ciudad de Juigalpa. Lazo refiere que en esa época los indios estaban gobernados por un alcalde, un alguacil mayor y dos regidores.

Para la Iglesia Católica, la patrona ha sido la Virgen de La Asunción, a quien desde antaño veneran los juigalpinos en sus fiestas patronales.

Lazo en su recopilación de datos, recordó que en 1752 había 34 ranchos, era un pueblo de indios y ladinos, 224 personas de confesión y comunión, un tercio de los que formaban una compañía de montados fusileros y lancheros para la defensa del lugar.

En la jurisdicción habitaban en ese entonces unas mil personas al cuido de 83 haciendas de ganado, tres trapiches y gran número de labranzas, el pueblo tenía una iglesia sin torre, de tres naves y sacristía sobre horcones con paredes de adobe. Finalmente, en 1877 Juigalpa pasa a ser la cabecera de Chontales, siendo la actividad económica más sobresaliente la ganadería y ocupa un segundo lugar la agricultura.

ANCIANOS QUE AÑORAN EL PASADO

Difícil es encontrarnos a un fundador de la ciudad, pues han trascurrido 123 años, pero sus generaciones hablan de aquellos tiempos que ahora añoran. Elena Cárdenas de Leiva (56), Julio Cruz Aguilar (70), Héctor Madriz conocido como “Tito” y otros personajes históricos, recuerdan a la Juigalpa de aquella época como “muy alegre”.

Coinciden en que como en todo pueblo más bien eran conocidos por los apodos, muchos de ellos heredados también a las nuevas generaciones. Basta llegar a la ciudad y preguntar por “El Venado”, “El Garrobo, “La Vaca”, “El Tapudo”, “Plácido Negro”, “El Zorro”, “Melcocha”, “Tapita de Dulce”, “Come Pollo”, entre otros seudónimos que han quedado grabados en la historia de la ciudad del “Criadero de los caracolitos negros”.

AQUELLOS BARRIOS…

Don Julio Cruz, cuenta que en Juigalpa, sólo había cuatro barrios conocidos como “Punta Caliente”, “Palo Solo”, “Pueblo Nuevo” y la “Cruz Verde” que ahora se les conoce con otro nombre, pero para muchos son la mejor vieja referencia.

Cruz asegura que las primeras familias fundadoras del pueblo fueron los Castilla y Solís.

Así mismo recuerda que en el parque era la plaza de toros, donde se jugaban los mejores ejemplares de la región, mientras el mercado era una humilde chocita.

Según Cruz, la luz del progreso llegó con el alcalde Gustavo Bendaña Mendoza, quien construyó la Calle Palo Solo, uno de los lugares de referencia para el poblador, visitante o turista que llega a la ciudad atraído por la imponente Cordillera Amerrisque, el Museo “Gregorio Aguilar Barea”, o su zoológico “Thomas Belt”.

Doña Elena Cárdenas recuerda que desde pequeña trabajó con botes, ayudándole a su mamá a ganarse unos centavitos. “Trabajaba con mi mamá ayudándole a pasar gente en un bote de un lugar a otro y me pagaban un chelín, ya que el puente ‘Panmuca’ no existía y el río se llenaba”.

“Además si vos ibas al campo traías frutas, los árboles estaban cargados de frutales y nadie te los peleaba. Ahora es diferente todo ha cambiado”, rememora la señora.

Según recuerdan los chontaleños, cuando no existía carretera la única vía de comunicación con el Pacífico era a través del Gran Lago, por Puerto Díaz, hasta llegar a Granada.

UNA GANADERÍA HUÉRFANA

A juicio del ganadero Ronald Bendaña, a Juigalpa le hace falta mucho desarrollo socioeconómico y cultural. Este productor resiente las limitaciones que enfrenta el sector ganadero, pues pese a ser la principal actividad económica, hace falta un programa de gobierno definido, claro y orientado para la ganadería.

“Juigalpa, tiene 123 años de haber sido elevada a ciudad, pero para ser ciudad le hace falta tanto, tanto… en lo económico, social, principalmente en su desarrollo comunal hay tantas necesidades. En la ganadería hemos sido huérfanos de industria, hemos estado dependiendo del monocultivo. La situación actual de la ganadería es tan lastimosa o tan deprimente que es impredecible su futuro”, se lamentó.

No obstante, valora que “hoy nos encontramos teniendo una serie de perspectivas, posibilidades, echándonos al hombre la mochila azul, llenándonos de ilusiones pero son más las frustraciones de las mismas”, dijo.

Bendaña, demandó un apoyo integral del gobierno para el desarrollo de la ganadería, dado que no existen industrias que les beneficie, mientras reconoce que la única opción es el Matadero Central.

Resaltó que otro de los problemas son los precios que considera deprimentes, “lo poco que producimos es explotado por cualquier comprador de otros países que llega a Nicaragua a poner las reglas del juego. Ellos no sólo encuentran el negocio sino la tolerancia de parte de nosotros, por la necesidad que uno tiene”, admitió.

OBISPO RECUERDA A “CHACO” DELEO

Por su parte, el obispo de la Diócesis de Chontales y Río San Juan, monseñor Bernardo Hombach, quien tiene 14 años de vivir en el país, reconoció que la situación hoy ha cambiado, sobre todo en Juigalpa después de los años 90.

El obispo recordó al alcalde Isaac Deleo, (q.e.p.d.) quien a su juicio desarrolló muchas obras de progreso como parques, construcción de calles, adoquinamiento, escuelas, entre otras cosas.

“Esta ciudad tuvo un auge bastante positivo, el ex alcalde Isaac Deleo mandó a pavimentar tantas calles, reconstruyó el parque que estaba bastante abandonado y con la ayuda de él y de los demás alcaldes el parque es una joya para nuestro pueblo, igual que el kiosco”, apuntó el jerarca.

Para Monseñor sobresale el embellecimiento que le da la Catedral Asunción a la ciudad, la cual fue reconstruida gracias a la ayuda obtenida de Alemania y otros países.

Tanto Hombach como el educador Miguel de Castilla, coinciden en que a Juigalpa le hace falta una estación de buses, un mercado organizado, pues el que existe está saturado y los comerciantes están dispersos, así mismo no cuenta con el servicio de aguas negras.

El Obispo insiste en que se debe fomentar la cultura en el pueblo. Sugirió hacer de las fiestas patronales un evento cultural, “el museo es algo positivo y el zoológico, ambos son orgullo de la ciudad”, indicó.

“Yo veo a Juigalpa con un gran progreso, no sólo numérico en la población, pero hace falta una inversión cultural. Los juigalpinos tienen que querer a su ciudad, esto significa que inviertan en el lugar”, conminó el obispo.

ALCALDE POR ESFUERZOS CONJUNTOS

El alcalde de la localidad Erwin de Castilla, destacó la marcha del plan de desarrollo estratégico que entra a la segunda fase, con la participación de los diferentes sectores sociales del municipio, a fin de que toda la sociedad civil y militar realice esfuerzos de manera conjunta.

“Pienso que Juigalpa camina, avanza, pero avanza todavía con pasos que no tienen una dirección exacta, por eso la sociedad civil en general debemos consensuar un objetivo claro y preciso hacia donde guiar el desarrollo de la comunidad, dispuestos a brindar un poco de fuerza de divisa de sueños de ideas de energía”.

Desde su óptica, la ciudad en lo académico y cultural se ha desarrollado, ya que cuenta con cinco universidades que ofrecen carreras profesionales. “Desde la Alcaldía estamos creando organizaciones de trabajo en los barrios, sectores gremiales que precisamente a través de ellas vamos por el desarrollo de la localidad”, precisó.

LA CIUDAD EN DATOS

El municipio de Juigalpa está ubicado en la parte central del territorio de Nicaragua, entre la costa nororiental del Lago Cocibolca, la cordillera de Amerrisque y los valles que trazan en su descenso hacia el Lago. Juigalpa es la cabecera departamental de Chontales

– Extensión territorial: 1,037 kilómetros

– Referencia geográfica: La cabecera municipal está ubicada a 137 kilómetros de Managua

– Posición geográfica: Juigalpa está ubicada entre las coordenadas 12° 06’ de latitud norte y 85° 22’ longitud oeste

– Población: alrededor de 57,168 habitantes

– Límites :

Al Norte: Municipio de Camoapa (departamento de Boaco)

Al Sur: Municipio de Acoyapa y el Lago de Nicaragua (Cocibolca)

Al Este: Municipios de La Libertad y San Pedro de Lóvago

Al Oeste: Municipio de Comalapa. Las islas: Grande, Redonda y El Muerto.  

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