Gustavo Ortega Campos [email protected]
El Índice de Libertad Económica del 2002, realizado por la Fundación Heritage y The Wall Street Journal desde 1995, ubica a Nicaragua con 0.30 puntos mejor que la evaluación realizada el año pasado, siendo la política monetaria, la actividad bancaria y financiera y el mercado negro los sectores donde se percibieron los mayores avances.
En lo que refiere a política comercial, Nicaragua fue ubicada con “alto nivel de proteccionismo”. El análisis indica que “aún existen importantes barreras arancelarias” y menciona que según el Departamento de Estado de los Estados Unidos, “los importadores cuestionan los excesivos costos aduaneros y los derechos consulares”.
En lo que refiere a la carga impositiva del gobierno (incluye los impuestos corporativos y sobre los ingresos y el gasto gubernamental), se le achaca al país un “costo gubernamental alto”, asegurando que la tasa impositiva marginal es del 25 por ciento y el gasto gubernamental representa el 33.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
APLAUDEN PRIVATIZACIONES
Un aspecto en el que se obtuvieron “buenas notas” fue en la intervención del gobierno en la economía, aquí se indica que el gobierno consume el 16.5 por ciento del PIB, “dado que el gobierno ha privatizado gran parte de la economía, el sector privado produce en la actualidad la mayor parte del PIB del país”.
Añade que según el Departamento de Estado de EE.UU., “desde 1990 todos los monopolios estatales, a excepción de los servicios públicos se han eliminado, prácticamente todos los controles de precios se han suprimido progresivamente y más de 300 estatales se han privatizado”.
Respecto a la Política monetaria, el índice hace buenas referencias al “nivel moderado de la inflación”, lo que conlleva a la mejora de un punto en este factor, respecto al análisis del 2001.
El análisis de los flujos de capital e inversión extranjera, hace buena referencia a la aprobación, en el 2000, de la nueva Ley de Inversión Extranjera señalando varios aspectos positivos de la misma, sin embargo hace señalamientos a unos aspectos con debilidades.
“La mayoría de industrias se encuentran abiertas a la inversión, aunque todavía existen restricciones en la industria pesquera. Varios sectores estatales, entre los que se encuentran algunos servicios y transportes públicos, constituyen un desincentivo para la inversión extranjera”.
Nicaragua avanzó un punto en lo referente a la actividad bancaria y financiera, en el análisis se destaca la casi nula participación del Estado en la actividad bancaria y financiera y a la apertura a las opciones privadas.
PERSISTE INTERVENCIÓN Y CORRUPCIÓN
Como nivel moderado de intervención fue catalogado el control de precios que aún el gobierno ejerce sobre el azúcar, ciertos productos derivados del petróleo y los productos farmacéuticos.
“…los controles de precios en dichas áreas afectan a la economía de manera considerable. El gobierno también influye en los precios por medio de las empresas estatales en el área de servicios y algunas que no lo son como la compañía de cemento”, indica el estudio en base a estimaciones referidas por el Departamento de Estado de Estados Unidos.
En el tema de las regulaciones, el informe indica que “la falta de transparencia y de coherencia en la aplicación de las leyes es también un problema”.