- Dictamen del forense describe una muerte salvaje y cruel
- Detalles sugieren nuevas posibilidades a investigadores del crimen
Mario Sánchez P. [email protected]
Aunque todavía se desconoce el motivo por el que fue asesinada Cinthya Scarlata López Blanco, el doctor Abad Balladares, forense del Instituto de Medicina Legal, emitió un informe que revela que el asesino sometió a la joven a la tortura y al sacrificio, con tanta furia, crueldad y saña, que hacen sospechar que el criminal actuó por venganza u otra situación que aún se desconoce.
El informe —que forma parte de los 200 folios del expediente que la Dirección de Investigaciones Criminales de la Policía Nacional— afirma que ella murió por “asfixia mecánica”, es decir, el criminal la estranguló con ambas manos .
Pero no sólo eso, las cervicales estaban separadas, particularmente el hueso hioides que estaba dislocado, es decir, separado del cartílago, lo que hace suponer que su asesino le hizo doblar la cabeza con algún movimiento fuerte o la apretó con tanta fuerza que además de asfixiarla, hizo que las vértebras se separaran, o tal vez le hizo girar la cabeza con fuerza. Aquí también sufrió hemorragia.
MÁS
El forense también comprobó que toda esa parte del cuello donde el hombre apretó con una mano adelante y otra atrás, tenía abundantes moretones, lo mismo que debajo del maxilar inferior. Los músculos de este sitio también tenían abundante hemorragia. “Los moretones eran múltiples y de muchas formas”, detalla el forense.
“En la cabeza y el cuello se observa hemorragia abundante, de mayor intensidad en el lado derecho”, lo que da a entender que el asesino agarró a la muchacha estando él ubicado en el lado izquierdo de ella, casi de perfil.
Las fosas nasales estaban ocupadas por sangre, moretones, y muchos de sus órganos tenían hemorragia, lo que demuestra que fue asesinada con mucha crueldad, con una saña inaudita.
El forense Balladares explica que en el mentón, en el lado izquierdo, tenía un moretón de dos por cinco centímetros en forma ovalada, y que los ojos estaban enrojecidos por manchas de sangre.
FEROCIDAD IRRACIONAL
Algo extraño, que demuestra la brutalidad con que fue asesinada, es que la lengua de López Blanco tenía muchas lesiones provocadas por mordeduras, como si hubieran tratado de besarla e inmediatamente se la apretaran con los dientes y se la comenzaran a machacar.
En la parte interna de la boca, en ambos labios, se observaba un gran moretón que abarcaba seis centímetros de largo por dos de ancho, probablemente provocados por un puñetazo.
Mientras que en la fosa del músculo esternocleidomastoideo (en el cuello) tenía otro moretón en forma ovalada que podría haber sido provocado por una succión bucal, un puñetazo o un apretón con el dedo gordo de la mano, tratando de asfixiarla.
Sobre las mamas tenía varios golpes de diversas formas y tamaños. Sobre la mama derecha tenía uno muy grande, probablemente provocado por un puñetazo.
OTRAS LESIONES
Además de los vecinos que llegaron en calidad de testigos, la representante del Ministerio Público, Blanca Fletes López, acompañó a la Policía Nacional al sitio donde se encontró el cuerpo, a orillas del camino en el Valle Gothel, en el arroyo que pasa a orillas de la quinta del señor Donald Lacayo.
En el tercio medio e interior del antebrazo derecho y en la parte posterior tenía un moretón de dos por un centímetro, en la parte interior y media del brazo y antebrazo izquierdo tenía múltiples golpes, y en la parte posterior de la mano del mismo lado tenía otro gran moretón.
En el lado anterior del muslo derecho tenía una enorme equimosis de seis centímetros de largo por dos y medio de ancho. En el lado anterior y medio de las rodillas se le encontraron múltiples golpes, que cubrían una extensión de trece centímetros de largo por once de ancho.
En el lado interior de uno de los tobillos se le encontraron moretones de seis por cinco y cuatro por cinco centímetros.
La laringe y la tráquea tenían material sanguinolento, lo mismo que la glotis y el esófago. En el esternón también se le encontró material sanguinolento que se extendió por un área de siete por cinco centímetros.
El corazón y los pulmones estaban rellenos de sangre. También se encontraron otros daños en el hígado, páncreas, bazo y las glándulas suprarrenales.
AGRESIÓN INTENSA
El doctor Abad Balladares Vallejos, forense del Instituto de Medicina Legal, explica en el dictamen que todos los moretones que tenía Cinthya Scarlata López Blanco fueron causados por golpes contundentes, hechos con la mano abierta y puñetazos, pero aunque eso causó muchas lesiones internas y externas, la causa principal que provocó su muerte fue la asfixia por estrangulamiento y el desnucamiento.