Juan Ignacio Rosales [email protected]
La muerte de José Salomón Hernández Prado, de 51 años, se envuelve en un misterio. El Instituto de Medicina Legal aún no entrega a la Policía el dictamen sobre las causas del deceso.
Blanca Hernández, de 24 años, hija de Hernández Prado, relató que su padre se dedicaba a transportar mercaderías en una carretilla de hierro como las que usan los camiones distribuidores de refrescos gaseosos.
Expresó que un testigo señaló a la Policía que el domingo a eso de las seis de la tarde en el Mercado “Roberto Huembes”, en el sector de La Placita, por donde vende ropa usada, su padre fue atacado por dos hombres quienes le dieron una golpiza de puntapiés, puñetazos y tubazos.
Expresó que el testigo dijo que observó cómo uno de los dos sujetos le dio un puntapié en la cara, y cómo la cabeza del señor Hernández Prado fue a impactar contra la cuneta, donde quedó inconsciente debido al golpe.
¿LO MANDARON A MATAR?
Blanca Hernández enfatizó que sospecha que a su padre lo mandaron a matar porque él no era una persona violenta, no le debía dinero a nadie, “tomaba licor, pero no era problemático”.
Señaló que su padre era conocido en todo el mercado, especialmente por los conductores que parquean sus vehículos en dicho centro de comercio.
TODA LA NOCHE
Blanca explicó que su padre pasó toda la noche del domingo y la madrugada del lunes inconsciente en el piso de La Placita donde lo dejaron abandonado sus agresores, y que fue hasta la madrugada del lunes cuando una de las tortilleras del mercado lo vio y le pagó a alguien para que lo llevara el Hospital “Roberto Calderón”.
Una vez en el centro asistencial, los médicos lo atendieron y le dieron choques eléctricos para reanimarlo, “lo lograron, pero fueron tantos los golpes que a eso de las 3:30 de la madrugada del martes murió”, enfatizó.