La visión de un joven economista

Fiel creyente de la educación y de la influencia de la familia en el futuro de los seres humanos, este joven licenciado en Economía y Finanzas considera que el desarrollo de Nicaragua estará ligado al apoyo que dé el nuevo Gobierno al sistema educativo y, a la atracción de nuevas inversiones extranjeras. Juan Carlos Bow […]

  • Fiel creyente de la educación y de la influencia de la familia en el futuro de los seres humanos, este joven licenciado en Economía y Finanzas considera que el desarrollo de Nicaragua estará ligado al apoyo que dé el nuevo Gobierno al sistema educativo y, a la atracción de nuevas inversiones extranjeras.

Juan Carlos Bow [email protected]

Con cierto nervio ante la grabadora, pero al mismo tiempo mostrando seguridad en sus expresiones, Luis Alejandro Matus, de escasos 21 años, compartió con LA PRENSA sus opiniones sobre el papel que deben jugar los jóvenes profesionales recién graduados en el desarrollo económico y social de Nicaragua.

Egresado con los máximos honores en la Universidad Thomas More en la carrera de Economía y Finanzas, Luis Alejandro considera que las actuales condiciones del país no motivan a los jóvenes a participar o involucrarse en la vida social, política y económica de Nicaragua.

Con cierta preocupación ante el papel que han jugado los jóvenes universitarios y graduados en el desarrollo reciente de Nicaragua, Matus comenta que actualmente los jóvenes tienen una actitud escéptica ante los problemas del país, debido a la falta de motivación por parte de los Gobiernos para incentivar la participación juvenil.

Con la visión y esperanzas en el futuro, como todo joven a su edad, Luis Alejandro considera que cambiar este escenario será uno de los mayores retos del próximo Gobierno del ing. Enrique Bolaños.

En la actualidad, Matus labora en la gerencia de créditos del Banco de la Producción (Banpro), luego de haber colaborado y trabajado en el extinto Banco Nicaragüense de Industria y Comercio (Banic).

Como joven recién graduado ¿cuáles crees que sean los principales problemas económicos del país?

“Para contestar a esta pregunta, hay que tomar en cuenta dos factores, uno que Nicaragua hasta hace poco inició a repuntar dentro de un modelo de economía de mercado. Y dos que Nicaragua, ahorita, está dentro de un proceso de consolidación de su desarrollo.

“Creo que actualmente uno de los principales problemas que tiene Nicaragua es su déficit fiscal y sus deudas tanto externas como internas, que han hecho que el país se sumerja en programas de ajuste estructural y en iniciativas de reducción como la HIPC (Iniciativa de Países Pobres Altamente Endeudados).

“También tenemos problemas por la centralización del poder, es decir hay problemas con el traspaso de autonomía de un Gobierno central a gobiernos locales. Y la descentralización es necesaria pues se vendrían a tomar mejores decisiones en la forma de distribución de los recursos de los municipios.

“Viendo estos aspectos creo que el próximo Gobierno presidido por don Enrique Bolaños, tiene varios retos”.

¿Cuáles serían esos retos?

“Creo que uno de los principales retos que tiene el próximo Gobierno es mejorar y dar mayor acceso a la educación primaria, secundaria, técnica y universitaria, pues tomando en cuenta que somos un país chiquito sólo con la educación podríamos avanzar hacia un desarrollo económico.

“Otro de los retos que tiene el próximo Gobierno es crear las condiciones o las reglas del juego claras para que la inversión extranjera sienta confianza en Nicaragua y venga a invertir y así generar empleos”.

¿Cómo crees que se puedan crear esas reglas de juego claras?

“Considero que para crear unas reglas de juego claras se debe analizar el funcionamiento de las instituciones y de los poderes del Estado. Es un reto fundamental para el próximo gobierno revisar y analizar el funcionamiento de las instituciones del Estado para así ir consolidando unas reglas del juego claras, objetivas y eficientes.

“Mientras que en los poderes del Estado, uno de los de mayor problema es el sistema judicial que a mi parecer no funciona, lo que es triste pero así es. Siempre estamos inmersos en la cultura que la influencia, lo que está directamente asociado a la toma de decisiones importantes, es decir en muchos casos la justicia, no prevalece, sino la influencia de las personas.

“Creo que se debe hacer una reforma total en las instituciones y poderes para garantizar que los sistemas estatales funcionen óptimamente. Además de crear una mejor gobernabilidad, en el país, a través de una administración y manejo transparente de los fondos públicos, con lo cual se le demuestra a la comunidad internacional que estamos respondiendo a los requisitos y a las demandas que ellos han impuestos como Fondo Monetario Internacional y como Banco Mundial”.

¿Qué aportes crees que pueden dar los jóvenes universitarios o ya graduados a esos cambios que necesita Nicaragua?

“Creo que los jóvenes no podemos influir directamente en las tomas de decisiones de cambios para el país, pues cuando se habla de la implementación de políticas económicas que propicien un libre mercado y una libertad económica e individual el Gobierno lo hace en coordinación con otras personas.

“La influencia del joven universitario no es tanto directamente en el diseño o aprobación de una determinada política, sino creo que su aporte es saberle responder a Nicaragua. Tomar conciencia que el país va a salir adelante, aunque su situación actual es difícil y que hay muchos retos que no son imposibles.

“Los jóvenes universitarios o ya graduados debemos empaparnos de la realidad nacional, tratando de averiguar más, siendo un poco más curioso. O tratar de establecer relaciones con los distintos sectores que tienen que ver con el desarrollo de la economía y la sociedad.

“Aunque muchas veces como jóvenes somos irresponsables y no tratamos de ver que podemos hacer por el país, sino simplemente pedimos lo que el Gobierno tiene que hacer por nosotros”.

Dentro de las universidades ¿consideras que hay ideas que puedan ser tomadas en cuenta para el desarrollo del país?

“Creo que dentro de las universidades hay ideas muy buenas que pueden ser explotadas y que el Gobierno debería tomarlas en cuenta de forma efectiva. Porque actualmente el problema es que no hay una integración y armonización de las ideas de la sociedad civil en la vida económica y social del país”.

¿A qué atribuyes esa deficiencia?

“Pues a que muchas veces el Gobierno por presiones políticas e internacionales toma decisiones que en el corto plazo tienen un costo eminente y evidentes.

“Es por eso que creo que el nuevo Gobierno debe trabajar en equipo y tomar en cuenta las ideas de la sociedad civil, ya sean ideas de las universidades o de otras instituciones.

“Aunque además de tomar en cuenta las ideas, el Gobierno debería integrarlas en los planes de desarrollo, es decir darles una participación efectiva”.

Hasta el momento ¿cómo valoras la participación de los jóvenes dentro de la vida económica y social del país?

“Hasta el momento la participación de nosotros los jóvenes ha sido poca, pues muchas veces tratamos de ser adversos a los problemas sociales y económicos del país.

“Al mantener esa actitud adversa o apática a los problemas del país, se puede caer en el escepticismo, y eso es peligroso pues al no creer en nadie o en nada muchas veces se deja de creer en uno mismo”.

¿Por qué crees que se da esa actitud en los jóvenes?

“Muchas veces la juventud tiene esa actitud porque el Gobierno y la sociedad no responden a las expectativas y demandas que tienen los jóvenes. Éstos ven que el país va para atrás y que no hay mayores oportunidades para estudiar, para obtener becas o que no hay plazas en el mercado laboral.

“Hay muchos jóvenes que no pueden aplicar a programas de becas o si aplican no son favorecidos, pues en varias ocasiones sale favorecida gente que no las necesita o que tiene recursos, y cuando pasan este tipo de cosas los jóvenes se desilusionan”.

Vos como joven ¿cómo crees que se puede cambiar esa actitud de los jóvenes?

“Considero que esa actitud de la juventud se puede cambiar a través de la familia, la universidad o con cambios desde el Gobierno.

“El cambio se puede dar a través de la familia porque considero que en Nicaragua la familia juega un rol fundamental en las aptitudes y en valores que tenemos nosotros los jóvenes.

“Pues si los padres nos enseñan a tener conciencia de que las cosas cuestan y que hay que estudiar y tratar de salir adelante como país, creo que se irá sembrando la familia”.

Y en el caso de las universidades ¿cómo sería?

“Bueno, en las universidades es cuando esa concientización no se logró desde pequeño y hay que tratar de cambiar los pensamientos de las personas.

“Creo que con la realización de seminarios o coloquios en las universidades, donde se llegue a hablar sobre la situación del país, a consensuar sobre las formas o soluciones a los problemas y de cuales serían nuestros roles como jóvenes. Creo que con todo esto se puede ir despertando una actitud de conciencia y de buscar el cambio para la mejoría del país”.

Entonces ¿cuál sería el papel del Gobierno en todo esto?

“El Gobierno debe crear las condiciones para que los jóvenes nos sintamos motivados y estimulados para apoyar el desarrollo del país. Creo que esa motivación se podría dar con la creación de becas universitarias, dentro o fuera del país, para jóvenes con escasos recursos, que tengan potencial para ser explotado y que puedan contribuir significativamente al desarrollo económico y social del país.

“”Considero firmemente que el Gobierno debe apostar a la educación de los jóvenes nicaragüenses, pues con la educación uno inicia a creer en uno mismo, y a la vez uno comienza ayudar a la familia. Como dije anteriormente, el principal reto del próximo Gobierno es garantizar una mejor educación, con mayor cobertura a nivel nacional.

“La educación de los jóvenes es la mejor inversión a largo plazo que tiene el Gobierno, pues de alguna manera el país tendrá frutos sustantivos, en el mediano y largo plazo. Además creo que la educación es un factor fundamental para el desarrollo económico y social de Nicaragua”.

Actualmente existe una fuga de capital humano bien joven, ¿por qué crees que se esté dando esta situación?

“Hay que tomar en cuenta que somos seres humanos individuales que buscamos la supervivencia y el bienestar, y es lógico que busquemos cómo salir adelante y sí el país no brinda las condiciones para esto, las personas se seguirán yendo.

“Pero éste es un problema que no sólo se da en Nicaragua, sino en todos los países que tienen problemas en sus estructuras sociales y económicas”.

¿Crees que esta fuga en algún momento pare o más bien se agrave?

“Considero que la situación se mantendrá igual mientras no se comiencen a crear las condiciones y las oportunidades laborales óptimas para el país. Además es necesario que se inicie a contratar a las personas según sus capacidades y méritos, y no porque conoce a alguien o porque es hijo de “x” o “y” personas.

“Creo que haciendo esto se van a crear las expectativas y estímulos necesarios para la juventud, aunque esto es un fenómeno que no se puede detener de la noche a la mañana, sino hasta que se inicien a sentir cambios en los niveles de pobreza, de crecimiento económico y empleos”.

DE BANCO A BANCO

Luis Alejandro Matus, cursó sus estudios secundarios en el Colegio Centroamérica (CCA), del cual salió en 1996, ingresó a la Universidad Thomas More, en 1997 y se graduó en el 2000, con un promedio global de 96.25 puntos.

En 1997, Matus logró que el Banco Nicaragüense de Industria y Comercio (Banic), le patrocinara sus estudios universitarios, con el compromiso de mantener un promedio mínimo semestral de 90 puntos, además de hacer pasantías en la institución bancaria durante sus vacaciones.

Otro de los compromisos de Luis Alejandro con el Banic, era que luego de finalizar sus estudios trabajaría un año en esa institución, por lo cual en febrero del 2001 inició a laborar en esa entidad bancaria, pero en agosto del mismo año el compromiso rescindió, debido a que este banco cerró funciones en ese mes.

Luego del Banic, Matus comenzó a trabajar en el Banco de la Producción (Banpro), en la gerencia de crédito, encargándose fundamentalmente de la administración de la cartera del Banic, ya que el Banpro adsorbió al Banic.

Aunque anterior a esos trabajos, Luis Alejandro laboró por 10 meses en la Agencia Técnica Alemana (GTZ), específicamente en el proyecto Mific-GTZ.  

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