Hamlet Danilo García/Especial para LA [email protected]
Con la ausencia de Gary Kasparov, Vladimir Kramnik y Anand, comenzó el tradicional torneo Corus, Wijk aan Zee en su versión 64.
Como es tradicional, el evento se desarrolla en la pequeña ciudad de Wijk aan Zee, con destacadas figuras del ajedrez mundial.
A pesar de la ausencia de los tres grandes, la nomina de participantes es impresionante, encabezada por Alexander Morozevich, el ex campeón del mundo versión FIDE Alexander Khalifman, el inglés Michael Adams, el húngaro Peter Leko favorito junto a Morozevich para disputar la corona del torneo, Eugeny Bareev, Boris Gelfand, el joven y talentoso Rustam Kasimdzhanov, Alexei Dreev, Alexander Grischuk, Mikhail Gurevich, Joel Lautier cerrando la nómina los holandeses Loek van Wely, Jeroen Piket y el veterano Jan Timman.
El torneo alcanzó el nivel (XVIII) 2688 de promedio, inferior al del año pasado que militó en la categoría XIX. De los 14 participantes, 5 superan los 2700 puntos, encabezados por Adams y Morozevich que ostentan el elo más alto del evento 2742! seguido de Leko 2713, Bareev con 2707 y Gelfand con 2703.
Indudablemente, con la ausencia de los grandes, Morozevich y Leko, aparecen como los grandes favoritos para alzarse con la victoria; en el caso de Morozevich, es de sobra conocido por su originalidad y peligrosidad, sobre todo cuando lleva las piezas negras.
No es un jugador que acepta con facilidad el empate debido a su estilo agresivo y estrategia con las piezas negras que hace de cada partida una caja de sorpresas.
El peso fundamental y moral de Morozevich, es que sustituyó a última hora a Kasparov, quien por motivos de salud no pudo participar en el evento, lo cual obliga a este joven de 24 años, a realizar un “plus” esfuerzo y demostrar que es un digno representante en el torneo.
Leko, es lo opuesto de Morozevich: cuenta con 22 años y con una vasta experiencia en torneos de gran envergadura.
Tal vez, el “defecto” del húngaro, es la cantidad de empates debido a la falta de agresividad en su juego.