Oscar René Vargas.

Legado social: insensibilidad e infraestructura

Según el sociólogo Oscar René Vargas, la ayuda internacional que inundó al país después del Mitch salvó a la Administración Alemán en el área social José Adán Silva [email protected] La gestión del ex presidente Arnoldo Alemán en el área social fue, para el sociólogo Oscar René Vargas, un período donde irónicamente gracias a un desastre […]

  • Según el sociólogo Oscar René Vargas, la ayuda internacional que inundó al país después del Mitch salvó a la Administración Alemán en el área social

José Adán Silva [email protected]

La gestión del ex presidente Arnoldo Alemán en el área social fue, para el sociólogo Oscar René Vargas, un período donde irónicamente gracias a un desastre natural no se llegó a lo peor. Según Vargas, el huracán Mitch fue la “piedra de la salvación” del gobierno en el área social, incluyendo las infraestructuras de caminos, carreteras y edificios, que es el mayor aporte visible de la Administración Alemán. Este aporte se da, a su juicio, gracias a la ayuda internacional que se volcó al país luego que las imágenes del Casita dieran la vuelta al mundo.

“Si analizamos los indicadores macrosociales, y no los macroeconómicos, nos damos cuenta que las condiciones del país se han deteriorado en los últimos cinco años. ¿Por qué digo esto de manera categórica? Miremos un ejemplo. Cuando Alemán llegó al poder en 1997, de cada 100 niños, 76 ingresaban a las escuelas. Ahora, siguen ingresando los mismo 76, pero con un volumen mayor de niños, porque han nacido más de 900 mil niños en este período, y el número de niños que este año quedaron fuera de clases se cuentan en un millón 250 mil, lo que significa que el 34 por ciento de la población en edad escolar está sin estudios”, señala Vargas.

Pero, según él, esto es sólo una parte del deterioro que ha venido sufriendo Nicaragua, ya que en salud las cosas no fueron para menos. La pregunta es: ¿hacia dónde han ido a parar todos los recursos de inversión social de las arcas nacionales?

“Yo creo que sin la cooperación internacional, las condiciones sociales serían dramáticas, y esos son los elementos que han compensado un poco a que la situación no se deteriore más”, dice Vargas.

“Siendo fríos, diríamos que la situación social del país, irónicamente, mejoró un poco con una desgracia. Tuvo que ocurrir una tragedia como la del huracán Mitch para que la comunidad internacional mejorara y ampliara su cooperación hacia el sector social del país, para que mejoraran la situación grave en que quedó el país”, dice.

Según sus datos, la cooperación internacional a finales de 1996 había caído a 300 millones de dólares anuales; en el 97 y 98 igual, pero en el 99, después del Mitch, la ayuda subió a 500 millones de dólares anuales, después de la Reunión del Grupo Consultivo de Estocolmo.

Esto permitió a Alemán dos cosas: construir la red vial y destinar recursos externos para la reconstrucción y construcción de obras de infraestructura social que se perdieron con el huracán. Es decir, que el orgullo de las obras del presidente saliente no hubiesen sido posible sin el paso destructivo del huracán y sin la ayuda del exterior.

MENOS INVERSIÓN EN SALUD

Para Vargas, el dinero del Estado no se ha invertido mucho para mejorar los aspectos sociales de la población. “Así, los indicadores macrosociales se han ido deteriorando, la inversión del Estado en Salud, por ejemplo, se deterioró tanto que el Estado pasó de invertir en Salud de los 30 dólares en 1990, a 14 dólares en el 2000. Ahí es donde uno se da cuenta de que hay un deterioro que no se profundizó más gracias a la ayuda de la cooperación internacional”, señala.

Vargas dice que algo que te puede indicar lo difícil de la situación es el fenómeno que según él nunca antes se había visto: la hambruna. Este año hubo un brote de hambruna en el norte del país, desde donde los campesinos bajaron de las montañas a buscar comida a los centros de las ciudades.

“Aumentó la prostitución, hay más niños en las calles, más delincuencia. En términos generales, puedo decir que las condiciones macrosociales son peores que al inicio de su mandato, en 1997”, señala Vargas, autor de cinco libros que analizan la situación económica, política y social del gobierno.

MEJORÍA EN INFRAESTRUCTURA Y CONSTRUCCIÓN

El sociólogo comentó que se podían dar notas positivas sólo en el aspecto de la infraestructura y construcción de escuelitas rurales, caminos y centros de salud.

“Efectivamente hay una mejoría macroeconómica en el país, pero a la vez, existe un crecimiento desproporcionado de la inequidad de los ingresos. Por ejemplo, el ingreso per cápita pasó de 450 dólares en el año 97, a 496 el año pasado. Hay un crecimiento de los ingresos, pero la distribución es que el 80 de la población recibe apenas el 39 por ciento de esos ingresos, y un 20 por ciento de la población recibe el 60.5 por ciento de los ingresos”, señala, agregando que aparte, la población ha sufrido el aumento desproporcionado de los valores de los servicios básicos, mientras los salarios siguen congelados desde 1990.

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