Mercados quedan sin vigilancia

Amalia Morales [email protected] Tan escasa como la clientela misma fue la vigilancia policial ayer en algunos mercados capitalinos que funcionaron al acecho de la delincuencia. La Policía Nacional concentró ayer a sus efectivos en una única misión: el traspaso de mando gubernamental. De los agentes del orden de la Estación IV, sólo cinco quedaron disponibles […]

Amalia Morales [email protected]

Tan escasa como la clientela misma fue la vigilancia policial ayer en algunos mercados capitalinos que funcionaron al acecho de la delincuencia.

La Policía Nacional concentró ayer a sus efectivos en una única misión: el traspaso de mando gubernamental.

De los agentes del orden de la Estación IV, sólo cinco quedaron disponibles para vigilar el Mercado Oriental, según detalló Geraldine González, vocera de ese distrito policial.

A lo interno del mercado la seguridad fue resentida por los comerciantes. “Esto está pila. No anda ni un policía”, comentó Estela Rodríguez, vendedora de ropa.

“Los ladrones son los que andan alborotados”, agregó María Martínez, vecina de tramo de Rodríguez.

AUSENCIA CASI TOTAL

El Oriental y el “Huembes” lucían ayer como día domingo o de asueto. Buena parte del comercio no abrió y la que lo hizo cerró temprano. A las tres de la tarde muchos guardaron su mercadería y dieron por concluida su jornada.

En el sector de ropa en el Oriental, los pasillos estaban semidesiertos. Contrario a como se vieron en la segunda quincena de diciembre, que eran intransitables.

Sin embargo, ayer después del mediodía, “la palmazón” era preocupante para Vicente Munguía, expendedor de ropa. Sin temor a exageraciones, Munguía dijo que andaban más ladrones que compradores.

“Por ahí pasan arrebatando chapas, cadenas… todo”, afirmó, señalando el frente de su tramo.

En el “Huembes”, Mirna Álvarez se quejó de que andaban más adolescentes “huelepega”. “Por eso es que la gente no quiere venir”, afirmó.

Ayer fue un día pésimo para los mercados, pero igual fueron los anteriores.

COMERCIANTES PROTESTAN

Los vendedores, la única población constante de los mercados, se quejaron de que luego de las fiestas navideñas la vigilancia policial decayó.

Los comerciantes contaron que para las fiestas de Navidad la Policía cumplió jornadas de hasta 12 horas. “Ya a las cinco que venía, aquí estaban, y se iban hasta como a las nueve”, contó Vicente Munguía.

Sin embargo, desde el dos de enero el cuido policial está al mínimo, como las ventas. “Yo por eso me voy temprano”, afirmó Elvis Gutiérrez, cambista del sector del Jardín del Calzado en el Oriental.

Algunos comerciantes creen que en la baja de las ventas, además de la pobreza, ha influido la expectación que había por la toma de posesión. “Mucha gente de los departamentos no ha venido esperando eso”, afirmó Fátima Bermúdez.

Ahora que asumió el nuevo gobierno, este sector popular espera que las ventas del 2002 arranquen.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí