- La CGR estableció responsabilidades administrativas a 556 funcionarios, y penales a otros 126, señalados de corrupción
Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]
El Estado nicaragüense ha perdido más de mil millones de córdobas en los últimos cinco años, como consecuencia de la corrupción gubernamental, según estimó el contralor Luis Ángel Montenegro, al evaluar este fenómeno durante la Administración del hasta hoy presidente, Arnoldo Alemán.
Según Montenegro, en los últimos dos años la Contraloría ha sancionado administrativamente a 556 funcionarios que violentaron las leyes de control. Se ha establecido responsabilidades penales a 126 funcionarios y se han establecido glosas y responsabilidades civiles por el orden de los 700 millones de córdobas, hasta agosto del 2001.
“Si a esos 700 millones le sumamos los 200 millones de córdobas que hasta ahora se ha comprobado que se perdieron en el Banic, los 40 millones en el Banco de Crédito Popular, y otros millones perdidos en Enitel, estamos hablando de un poco más de mil millones de córdobas perdidos en los últimos años”, aseguró el contralor.
De acuerdo con las estadísticas de la Contraloría, aún quedan pendientes de fallar 113 auditorías relacionadas con los funcionarios del gobierno de Arnoldo Alemán, como ministros, viceministros y directores de entes autónomos, que hoy abandonan sus puestos y serán sustituidos por los designados por el presidente electo, Enrique Bolaños.
CONTRALORÍA ARRINCONADA
“¿Cómo podemos hablar nosotros de que ha habido un respaldo del Poder Ejecutivo a la Contraloría, cuando no encontramos un sóolo preso, y tampoco se ha cobrado una sola glosa de las que hemos impuesto? Es decir, a todos aquellos que cometieron delitos y ocasionaron daños económicos al Estado, el Ministro de Hacienda y Crédito Público nunca cobró un solo peso”, dijo el contralor.
Montenegro ha sido uno de los funcionarios de la Contraloría que más crítico ha sido contra la Administración Alemán; incluso ha cuestionado la fortuna de éste porque, según sus propias palabras, “yo lo conocí como un hombre pobre, vendiendo carbón y huevos en una camioneta vieja”.
“Hemos comprobado los hechos delictivos. Hemos fallado todas estas situaciones, pero la corrupción llega más allá, porque a la hora de sancionar a los culpables no se ha podido porque el sistema de lucha contra la corrupción no funciona en Nicaragua”, agregó.
Recordó que el presidente Alemán en vez de apoyar al ente fiscalizador ha atacado permanente a la Contraloría desde tiempos del contralor Agustín Jarquín, al que llevó hasta la cárcel por ejercer sus funciones de controlar el destino del erario.
“La Contraloría ha sido permanentemente el blanco de los ataques del Presidente de la República, él nos ha atacado personalmente, por lo menos al Presidente de la Contraloría y a mí”, dijo.
LE “ECHÓ UNA MANITO” A SUS AMIGOS
Precisó que el presidente Alemán, cuando sus funcionarios han sido sancionados por la Contraloría, él mismo les ha ordenado a éstos que recurran de amparo como en el caso de las dietas.
Asimismo, recordó que cuando la Contraloría sometió a la Asamblea Nacional una iniciativa para reformar la Ley Orgánica de la Contraloría y hacerla más adecuada a la realidad, el Presidente jugó a dos aguas: primero le ordenó a los diputados liberales que aprobaran la reforma tal y como la presentó la Contraloría, pero cuando consideró que la Ley podía ser un problema para algunos miembros del gabinete o para él mismo, inmediatamente la vetó.
“De tal manera que llegamos en búsqueda de mejorar una Ley Orgánica y salimos con una ley completamente disminuida, y si a eso le sumamos que nunca mostró un interés de hacer una reforma a la Ley de Integridad de los Funcionarios Públicos, podemos concluir que no sólo ha habido una actitud permanente del desvío de los recursos públicos de parte de funcionarios del Poder Ejecutivo, sino que ha habido una actitud sistemática de persecución y de acoso por parte del Presidente”, expresó Montenegro.
Consultado sobre el patrimonio del presidente Alemán, Montenegro dijo que “utilizando las propias palabras del mandatario, hay dos cosas que no se pueden esconder: una buena barriga y un buen capital, y en el caso de él no se pueden esconder ninguna de las dos cosas”.