Desde el inicio de su mandato, la Administración Alemán se caracterizó por ostentar lujosos vehículos.

Alemán reprobado en economía nicaragüense

Quiebras bancarias, reducción del deslizamiento, reformas estructurales, desequilibrio externo y fiscal, sobresalieron durante la Administración Alemán Martha Danelia Corea [email protected] El presidente saliente Arnoldo Alemán deja sin cursar la asignatura económica al obtener bajas calificaciones, según economistas independientes. “El gobierno saliente resulta reprobado por la onerosa carga de la deuda interna que dejó a los […]

  • Quiebras bancarias, reducción del deslizamiento, reformas estructurales, desequilibrio externo y fiscal, sobresalieron durante la Administración Alemán

Martha Danelia Corea [email protected]

El presidente saliente Arnoldo Alemán deja sin cursar la asignatura económica al obtener bajas calificaciones, según economistas independientes.

“El gobierno saliente resulta reprobado por la onerosa carga de la deuda interna que dejó a los nicaragüenses con el propósito de mantener “artificialmente” un alto nivel de Reservas Internacionales”, declaró el economista Néstor Avendaño, quien da una calificación de 50 a la gestión económica del presidente Alemán.

Cabe aclarar que a nivel académico, una asignatura se logra pasar con una calificación de 60, que tiene un equivalente de bueno, de 70 a 89 es “muy bueno”, y de 90 a 100 es “excelente”.

Según Avendaño, le tocará a la nueva Administración de Enrique Bolaños reparar esta asignatura.

“Y la reparación consiste en establecer un adecuado programa con el Fondo Monetario Internacional que se vincule sólidamente con la Estrategia Nacional de Reducción de la Pobreza y sea coordinado por el Banco Mundial; y cumplir esos acuerdos para que Nicaragua pueda iniciar sus pasos en un crecimiento económico sostenible”, consideró Avendaño.

Para el economista José Luis Medal, los éxitos económicos del gobierno saliente radican “casi exclusivamente en haber continuado con las bajas tasas de inflación que se lograron al final del gobierno de la señora (Violeta) Chamorro, en haber entrado a la iniciativa HIPC y en la creación de algunas obras de infraestructura, financiadas con cooperación externa.

“Dado que no se lograron alcanzar las principales metas económicas definidas en 1997, el nuevo gobierno enfrenta prácticamente los mismos retos que había en 1997: disminuir el déficit fiscal; crear las condiciones para lograr un repunte sostenido de las exportaciones y de la producción; erradicar la corrupción; crear fuentes de empleos y combatir la pobreza”, declaró Medal.

OBJETIVOS INCUMPLIDOS

Según Medal, el gobierno no logró cumplir con los objetivos propuestos en 1997 referentes al crecimiento económico, reducción de la inflación, creación de empleos, combatir la pobreza, disminuir el déficit fiscal y el déficit comercial.

De acuerdo con sus cálculos, la meta de reducir la inflación al cinco por ciento no se logró, puesto que la tasa promedio anual de inflación durante 1997-2001 fue del 10 por ciento. Para Néstor Avendaño la tasa de inflación osciló entre el 4.8 y 10 por ciento durante el período analizado.

Respecto al crecimiento del Producto Interno Bruto, las proyecciones de Medal son que creció a un promedio anual del 4.6 por ciento, contrario al 5.6 por ciento propuesto originalmente por el gobierno saliente. Para Avendaño, el crecimiento fue del 4.8 por ciento.

Ambos economistas coincidieron en que la deuda externa se incrementó de 6,000 a 6,700 millones de dólares; no obstante, se logró ingresar a la Iniciativa de Países Pobres Altamente Endeudados que supone la condonación de hasta el 80 por ciento de la deuda elegible de Nicaragua, que se calcula en aproximadamente 4,000 millones de dólares.

Igualmente, la deuda interna fue incrementada hasta alcanzar niveles de entre 1,500 a 2,000 millones de dólares, en parte por la emisión de los Certificados Negociables de Inversión (Ceni) colocados en subasta pública.

El déficit fiscal y externo es el más alto de América Latina en cuanto al Producto Interno Bruto (PIB) con el 16.3 y 40 por ciento respectivamente.

La tasa de desempleo abierto pasó del 14.3 al 11.6 por ciento entre 1997-2001, según Avendaño. Para Medal, el desempleo total es del 23 por ciento de la población económicamente activa.  

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