Después de la plaga del gorgojo que destruyó bosques de pinos, ahora la amenaza son los incendios forestales, debido a la gran cantidad de madera seca que no pudo ser comercializada.

Gorgojo ganó batalla en Jalapa

Inafor concluyó control de la plaga que destruyó gran parte de los bosques de Las Segovias Alina Lorío L.CORRESPONSAL/[email protected] El Instituto Nacional Forestal (Inafor) en Nueva Segovia finalizó los planes de control de la plaga del gorgojo descortezador del pino, con el tratamiento, entre noviembre y diciembre, de 1,500 hectáreas afectadas. No obstante, los resultados […]

  • Inafor concluyó control de la plaga que destruyó gran parte de los bosques de Las Segovias

Alina Lorío L.CORRESPONSAL/[email protected]

El Instituto Nacional Forestal (Inafor) en Nueva Segovia finalizó los planes de control de la plaga del gorgojo descortezador del pino, con el tratamiento, entre noviembre y diciembre, de 1,500 hectáreas afectadas. No obstante, los resultados en el municipio de Jalapa fueron trágicos: los bosques de pino desaparecieron casi en su totalidad y el panorama sigue siendo desolador e incierto.

Para el ingeniero Carlos Hernández, delegado departamental del Inafor, la batalla la ganó el gorgojo en el municipio de Jalapa, donde se perdió más del 90 por ciento de los bosques y las áreas de vocación forestal quedaron desérticas, y sobrevivieron algunas áreas de bosques muy pequeñas que pueden regenerarse. Mientras en San Fernando y en Jícaro las pérdidas fueron del 50 por ciento en cada región.

Los bosques menos afectados se ubican en los municipios de Mozonte, Macuelizo, Dipilto y Santa María, debido a que las infestaciones de la plaga son menos agresivas y han permitido que los métodos de control implementados para su control avancen con más rapidez, sostuvo el funcionario del Inafor.

Detalló que las inversiones económicas del Estado de Nicaragua ascienden al medio millón de dólares durante el año 2001 en el departamento de Nueva Segovia, de los cuales 153 mil dólares fueron aporte del Gobierno de los Estados Unidos a través del Departamento de Agricultura y la AID que se ejecutaron en Jalapa y San Fernando, mientras otros 120 mil dólares fueron liberados por la Tesorería General de la República a raíz del decreto de Estado de Desastre Ambiental en octubre pasado.

Sólo en los municipios de Jalapa y San Fernando en el período de mayo a octubre del mismo año el Inafor destinó 150 mil dólares y de octubre a diciembre se invirtieron otros 100 mil dólares en Mozonte, Macuelizo, Santa María, Jícaro y Murra, municipios donde el combate a la plaga fue posible y el control aparentemente fue un hecho.

SÓLO EL 0.1 EXTRAÍDO Y LOS INCENDIOS

La batalla por el control de la plaga finalizó y se plantean como fase siguiente el monitoreo en los bosques salvados, pero ahora las autoridades, dueños de bosques y la sociedad civil tendrán que enfrentar uno de los problemas más graves del caso: sólo el 0.1 por ciento de la madera tumbada en más de 15 mil hectáreas de bosques de pino en Jalapa han sido extraídas, y lo restante aún se encuentra en las áreas deforestadas.

Hasta la fecha ninguna institución gubernamental u organismos afines han iniciado en Nueva Segovia la campaña de prevención y control de incendios forestales, que normalmente inician en los meses de diciembre y enero. Los pocos esfuerzos que se han hecho no pasan de planes escritos y reuniones de coordinación, ya que al parecer no existe en el territorio los fondos necesarios para iniciar.

FONDOS JUSTOS Y SUFICIENTES

En opinión del ingeniero Hernández, el Decreto de Estado de Desastre Ambiental en el departamento de Nueva Segovia fue necesario para que el Gobierno de Nicaragua lograra desembolsar entre octubre y diciembre los fondos, “que fueron lo justo y necesario para combatir y controlar la plaga en el departamento, con excepción de Jalapa”.

Sin embargo, lamentó que en esta última fase no hayan tenido el apoyo económico de los organismos internacionales, que “a partir del Estado de Desastre Ambiental no aportaron mucho, prácticamente nada, porque todo fue ejecutado con fondos del Estado de Nicaragua”.

MERCADO SATURADO

Los problemas para la comercialización de la madera son graves. En la actualidad hay mucha madera de pino tumbada y el mercado se ha saturado sin posibilidades de exportarla a otro país porque se incumple con los requisitos de calidad.

En El Salvador, donde se podría vender, el mercado está saturado. Los dueños de aserríos dejaron de exportar pino a El Salvador, puesto que esa nación también está saturada con madera de Honduras y Guatemala, países que tienen los precios mucho más bajos que Nicaragua.

En Jalapa, específicamente, ya se perdió una gran parte de la madera tumbada. En tanto, en San Fernando se ha extraído una parte, pero se perderán grandes cantidades en los suelos, mientras el sector forestal comercializador de la madera está dirigiendo todos sus esfuerzos a extraer la madera tumbada en el municipio de Dipilto, por lo más cercano y accesible a la cabecera departamental.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí