- Vida útil de un mueble alcanza hasta más de 10 años
María Antonia López [email protected]
El bambú no había adquirido el valor deseado por el público. De un tiempo acá, tras la introducción de nuevos diseños y mejor acabado la demanda de este tipo de muebles ha crecido en el mercado local.
En el municipio de Catarina, del departamento de Masaya, fue donde los primeros artesanos empezaron a trabajar la caña de bambú, cuando en 1987 se conformó una asociación.
La organización fue denominada, Asociación para la promoción del bambú y materiales locales, la cual contaba con financiamiento de la Cooperación Suiza.
No obstante, los problemas organizativos les llevaron a la desintegración y con ese suceso la conformación de varios talleres existentes actualmente.
Elías Latino Carballo, es uno de los que trabaja el bambú, también perteneció a la Asociación de la cual recuerda sus primeros conocimientos para mejorar la calidad técnica en la producción de muebles.
Por otro lado, la experiencia acumulada durante años ha dado lugar para que ahora se decida a hacer una mezcla de elementos combinando el bambú con cuero, bejuco, palma, vidrio y otros.
Eso es posible también porque han logrado integrar al menos 22 variedades de la caña traída desde el Centro Experimental El Recreo, establecido en el municipio de El Rama, en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS). Éstas se caracterizan por tener nudos más cortos o largos, de diferentes grosores y diversos colores.
Aunque aún hay desconfianza por el uso de este árbol, Latino considera que la vida útil de un mueble alcanza hasta los 10 años, eso dependerá del proceso de secado y curación que sufre el material para evitar la porosidad o afectaciones de insectos.