Edgard Rodríguez C. [email protected]
El espectáculo deportivo de mayor trascendencia en el ámbito local, está por levantar su telón. Granada será este viernes, el centro de la atención, cuando se convierta en el escenario donde se pondrá en marcha la temporada de béisbol nacional, bajo un marco de variadas expectativas, sin la presencia de extranjeros y un amplio espacio abierto para jugadores menores en cada tropa.
¿Qué tal funcionarán los equipos? Ésa es la gran interrogante luego de la distribución del mejor talento disponible a través de una clasificación, que aún con sus imperfecciones, ha contribuido a despertar cierta intriga sobre el supuesto de que nos dirigimos a un torneo bien equilibrado.
En Chinandega piensan en el campeonato, pese a que su bullpen levanta más interrogantes que el futuro del país. Los Indios pretenden ser protagonistas, aún con un defensa discutible, mientras el León se esforzará en demostrar que puede sobrevivir con todo y la rasurada que ha sufrido.
Los Tiburones esperan no sólo ser buenos anfitriones al despegue. Planean ser retador de calibre. El San Fernando espera subsistir a base de metralla pura y el Estelí quiere dejar de ser el equipo anecdótico del campeonato. Nadie está pensando en competir. Todos buscarán el triunfo.
Sin embargo, eso no es infundando. Es la consecuencia natural de la redistribución de jugadores. Pero nadie puede garantizar que efectivamente vamos a un evento nivelado, aún cuando así se le vea en el papel. No obstante, los partidos se juegan en el terreno. En ello radica la atracción.
¿Harán falta los extranjeros?.. Al fanático nunca le viene mal ir a observar como Lenín Picota le aplica poder y movimientos a sus disparos. Tampoco le incomoda apreciar al zurdo Róger Deago variando velocidades. Y mucho menos valorar la fortaleza de Raúl Hernández.
Sin embargo, la economía del país y consecuentemente de la liga no los puede pagar. Como todo movimiento, tener extranjeros tiene beneficios y perjuicios. Nos foguean a los nuestros, pero a la vez, cierran el espacio a otros. Pero ahora no hay plata para importarlos.
Ahora bien, ningún equipo se ve compacto, es decir, sin fisuras, pero todos disponen del material suficiente como para protagonizar interesantes duelos y proyectar emociones hacia las tribunas, a la vez, cifran sus esperanzas en el título casi en las mismas proporciones.
La inquietud básica es quizá, en torno al nivel de pelota que veremos. Cada año un equipo ganará el campeonato. Lo más difícil es jugar bien. Ojalá hacia esa premisa apuntaran las intenciones de los seis equipos, que prometen un cambio de actitud para esta nueva temporada.
LAS ATRACCIONES
-El mejor staff: el del Bóer, con Sandino, Torres, Pineda y Peña, más Amador y Tapia al frente del bullpen.
-El mejor núcleo ofensivo: el del San Fernando con Hodgson, López, Cardoze, Jairo y Freddy.
-La batería mejor escalonada: la de Chinandega con Mairena, Jimmy, Próspero, Ocampo, Juan Vicente y Romero.
-La mejor defensa interior: la de Chinandega con Romero, Dávila, Jimmy y Próspero, más el catcher Matamoros.
-El mejor trío de outfielders: el del San Fernando con Talavera en el right, Hodgson en el centro y Freddy en el letf.