Euclides Cerda CaleroEspecial para LA PRENSA/[email protected]
Dos niños menores de diez años sufrieron quemaduras de tercer grado por causas diferentes. Uno al caerle una olla de agua hirviendo, y otro al prenderse fuego los dos “volcanes” que cargaba dentro del mismo bolsillo del pantalón, donde también guardaba una caja de fósforos.
Wilmer Narváez, de ocho años, sufrió las quemaduras cuando las mechas de los dos “volcanes” rozaron con la caja de fósforos, por lo que el pantalón se le prendió en fuego, recibiendo de inmediato el auxilio de sus padres, que lo trasladaron al Hospital Santiago, de Jinotepe, donde se recupera.
En tanto, a Vanesa Reyes, de cinco años, una olla de agua hirviendo le cayó encima cuando se arrimó al fogón y tocó el recipiente. El agua le quemó el abdomen, brazos y piernas, por lo que tuvieron que hospitalizarla.