El señor Glenn Schweitzer (izquierda) y su esposa Lynne (derecha), conversan en el taller donde esperan compartir sus conocimientos con los jóvenes de escasos recursos de Carazo, y de esta manera ayudarlos a tener un oficio con el que puedan enfrentar el futuro

Matrimonio norteamericano ayudará a jóvenes pobres

La decisión de vender todas sus pertenencias para llegar a Carazo y ofrecer apoyo a los jóvenes de escasos recursos, fue motivada por la voz de Dios, cuya manifestación se dio en un hombre de oficio mecánico y de origen norteamericano, quien vendió su casa, empacó maletas, y se vino a compartir conocimientos y trabajo […]

  • La decisión de vender todas sus pertenencias para llegar a Carazo y ofrecer apoyo a los jóvenes de escasos recursos, fue motivada por la voz de Dios, cuya manifestación se dio en un hombre de oficio mecánico y de origen norteamericano, quien vendió su casa, empacó maletas, y se vino a compartir conocimientos y trabajo con los más desposeídos de este país.

Lucía Vargas C.CORRESPONSAL /[email protected]

El reverendo Glenn Schweitzer, un norteamericano de unos 55 años, que no habla nada en español, un día le dijo a su esposa Lynne que debían vender lo que tenían porque los jóvenes pobres de Nicaragua los necesitaban, y así iniciaron la aventura de la solidaridad.

Llegaron a La Tierra de Lagos y Volcanes hace seis meses, y escogieron Jinotepe para establecerse por considerarlo tranquilo. La meta es poner a la disposición de los jóvenes caraceños la oportunidad de aprender un oficio para enfrentar el futuro. De esa manera comenzaron una nueva vida en Nicaragua con su taller de mecánica automotriz.

Su primer contacto fue la Iglesia Cristo Centro, de Diriamba, a través de su pastor Rodolfo Zúñiga, según recuerda Lynne, quien contó haber aceptado a Cristo en 1979, y en el 83 haberse casado con Glenn.

POBREZA POR DOQUIER

Lynne recordó que llegaron por primera vez a este país hace 6 años, durante la Navidad de 1995, por una invitación de Zúñiga. La pobreza de los niños que vendían en la calle para poder comer y la angustia de una madre que llegó a la iglesia a pedir medicinas para salvar la vida de su hija, despertaron en la pareja un gran amor por esta tierra que “emana pobreza por doquier”, dijo Lynne sin ocultar las lágrimas.

Señala que desde ese momento nunca olvidaron a esa madre y se prometieron a sí mismos regresar para ayudar a los desamparados y pobres.

El matrimonio pertenece al “Ministerio Mateo 5:16 Manos que Ayudan Internacional”, y residían en Frederick, en el estado de Maryland, Estados Unidos, donde trabajaban con su taller de mecánica para vivir, hasta que decidieron trasladarse a Carazo, lo que significó una gran decisión en vista que debían empezar por vender su casa y otras pertenencias de mucho valor familiar para recaudar el dinero necesario.

LUCHA MIGRATORIA

Con la venta de la casa y la herencia que dejó el padre de Lyyne emprendieron la travesía, y luego una lucha intensa con las leyes migratorias de Nicaragua que imponían pagos elevados de impuestos por la entrada de sus vehículos y toda la carga en herramientas, recordó.

Ya en el país, solicitaron ayuda al presidente Arnoldo Alemán a través de una carta, donde exponían la necesidad de que Aduana bajara el costo del impuesto para poder sacar los vehículos que estuvieron retenidos más de 4 meses; pero la respuesta del mandatario no llegó, y fue por otras instancias que lograron salir de este problema, explicó Lynne.

TODO SOBRE MECÁNICA

Aun con todos los inconvenientes, el matrimonio conformado por Glenn y Lynne Schweitzer, inició los primeros pasos para activar una Escuela-Taller de Mecánica en febrero de 2002, con un grupo de 12 muchachos, que deberán cumplir con los requisitos de tener deseo de aprender, disciplina, y, sobre todo, ser de escasos recursos, para luego dar oportunidad a otros jóvenes.

La escuela está equipada para todos los servicios de mecánica automotriz que incluye profesionalización en electricidad y construcción física. Los alumnos tendrán recursos bibliográficos, programas de actualización, herramientas modernas y acceso a consultas por Internet para estar al día con la información sobre autos, dijo Lynne.

Por ahora, la pareja brinda entrenamiento gratuito a Miguel Ángel Hernández, procedente de Masatepe, quien se mostró contento con la oportunidad que tiene de aprender cosas nuevas en el área de la mecánica.

Los planes de futuro señalan una escuela grande para elevar el nivel científico-técnico de los alumnos y producir fuentes de empleo en la zona.

El matrimonio contempla comprar el terreno donde ahora están instalados en el kilómetro 48 Carretera Sur, para edificar un hogar para huérfanos y una iglesia.  

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